Oct 06, 2026

«Explorar» para Sobrevivir

«El Permian»: ¡Una decisión valiente!

La decisión de entrar a la cuenca del Pérmico (en Texas, EE. UU.) se tomó en Julio del 2019 durante el gobierno de Iván Duque y la presidencia en Ecopetrol de Felipe Bayón, quienes decidieron invertir $ 1.500 MUSD en una asociación con OXY.

Juan Fernando Martínez/ Cycles of Power_CoP_2026

Con esta decisión estratégica el «Chairman of the Board» diversificó el portafolio e incorporó 164 MMBPE en reservas probadas de hidrocarburos de forma rápida. La decisión estuvo apalancada por un análisis financiero que pronosticaba una alta rentabilidad y unos menores costos de extracción – $5.0 -6.0 USD/barril mediante la técnica del fracturamiento hidráulico, fracking-.

El joint venture entre las dos compañías permitió ejecutar un plan conjunto para el desarrollo de yacimientos no convencionales, en aproximadamente 97.000 acres de la cuenca del Permian. En dicha alianza estratégica, la sociedad Rodeo Midland Basin LLC, está constituida en 51% por parte de OXY, a través de su afiliada Occidental Midland Basin LLC., y 49% por Ecopetrol Permian LLC, de propiedad de Ecopetrol S.A.

Sucesos en el entorno nacional y corporativo en 2019

El ingreso de la petrolera colombiana al Permian se dio en medio de una coyuntura marcada por intensos debates políticos, ambientales y de mercado:

  • Frenos al fracking en Colombia: Mientras Ecopetrol buscaba adquirir experiencia técnica en yacimientos no convencionales y desarrollaba alianzas estratégicas con grandes multinacionales, en el territorio colombiano la implementación del fracking afrontaba una dura batalla legal y social. El Consejo de Estado mantenía suspendidas las normas –decreto 3004 del 26 de diciembre de 2013 y la resolución 90341 del 27 de marzo de 2014- para la explotación comercial de este tipo de yacimientos, por lo cual la empresa apostó por el Permian para diversificar su portafolio sin las restricciones jurídicas locales.
  • Estrategia de aumento de reservas de Ecopetrol: Internamente, la petrolera colombiana mostraba una profunda preocupación por su fracasada política exploratoria. La vida útil de sus reservas estaba en niveles críticos (que promediaban entre 7 y 8 años). El ingreso al Permian supuso una vía rápida y altamente productiva para incorporar reservas probadas y producción de barriles equivalentes diarios a sus balances financieros.

Ecopetrol: una ficha clave en la estrategia de OXY frente al gigante Chevron

  • La entrada de Ecopetrol en la cuenca Pérmica representó un auténtico salvavidas financiero para Occidental Petroleum (OXY) en uno de sus momentos más vulnerables. En julio de 2019, la CEO de OXY, Vicki Hollub, libraba una agresiva y costosa batalla contra Chevron para adquirir Anadarko Petroleum por una cifra colosal de $55.000 millones de dólares, una operación que disparó la deuda corporativa de la estadounidense por encima de los $35.000 millones de dólares lo que encendió las alarmas de Wall Street. Al estructurar el Joint Venture, la inyección inmediata de $1.500 millones de dólares en efectivo por parte de la estatal colombiana actuó como un bálsamo de liquidez crucial. Al asumir el 49% del desarrollo del bloque Rodeo Midland Basin, Ecopetrol no solo alivió la asfixiante presión sobre el flujo de caja de OXY, sino que le permitió compartir los altísimos costos de capital necesarios para perforar en el Pérmico, justo meses antes de que el colapso de precios por la pandemia del COVID-19 en 2020 pusiera a la multinacional norteamericana al borde del colapso financiero.

OXY: La pérdida del 85,48% de su valor de mercado en 2019 – 2020

  • La compra de Anadarko se basó en la proyección de que el petróleo se mantendría alto. Sin embargo, pocos meses después de la compra, en 2020, confluyeron la guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudita y el desplome de la demanda global por la pandemia del COVID-19. Esto generó una verdadera tormenta, la acción de OXY colapso de $62 dólares a menos de $9 dólares. La empresa registró pérdidas netas masivas y tuvo que recortar drásticamente sus dividendos para evitar la quiebra. La crisis fue tal que OXY continuó desinvirtiendo en los años siguientes. Vendió sus activos continentales en Colombia a Carlyle Group por $825 millones en 2020, y más recientemente en Enero de 2026, completó una masiva venta de su división química (OxyChem) a Berkshire Hathaway (de Warren Buffett) por casi $10.000 millones de dólares en efectivo para seguir pagando deuda – que hoy alcanza los $13.540 millones de dólares-. 

Sucesos en el entorno Internacional para la volatilidad en 2019

  • La guerra comercial entre EE. UU. y China (Presión a la baja)

      El conflicto arancelario entre las dos economías más grandes del planeta fue el principal freno para los precios durante todo el año. Los constantes vaivenes en las negociaciones generaron temores generalizados de una desaceleración económica global, lo que redujo las proyecciones de demanda mundial de combustible y provocó desplomes de precios en el segundo y tercer trimestre.

     La política de recortes de la OPEP+ (Presión al alza)

  • Para contrarrestar la debilidad de la demanda y el exceso de oferta, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), liderada por Arabia Saudita y sus aliados (como Rusia), mantuvo una estricta disciplina de recortes en la producción de crudo durante todo el año. Esto sirvió como un «piso» técnico que evitó que el precio colapsara por debajo de los $ 50 dólares barril.

     Tensiones geopolíticas en el Medio Oriente (Picos de volatilidad)

      El año estuvo marcado por graves incidentes de seguridad que causaron interrupciones temporales o picos de pánico en los mercados de energía:

  • Ataques a instalaciones de Saudi Aramco (septiembre de 2019): Un ataque con drones a las refinerías de Abqaiq y Khurais suspendió temporalmente el 5% de la producción mundial de petróleo, disparando los precios del Brent casi un 20% en un solo día (el mayor salto intra diario registrado hasta entonces).
  • Incidentes en el Estrecho de Ormuz: Los ataques a buques cisterna y las crecientes tensiones diplomáticas e internacionales en esta zona crítica de tránsito petrolero inyectaron de forma constante una «prima de riesgo» geopolítico al precio por barril.
  • Las sanciones de EE. UU. a Irán y Venezuela (Presión al alza): La administración estadounidense endureció significativamente las sanciones económicas contra los sectores petroleros de Venezuela e Irán. Esto causó un desplome acelerado de la producción e ingresos de ambos países, retirando millones de barriles diarios de crudo pesado del mercado internacional.
  • El «Boom» del Shale Oil en EE. UU. (Presión a la baja): Mientras la OPEP+ recortaba la producción de forma artificial – cierran los grifos con el propósito de mantener precios altos-, la industria del petróleo de «shale oil» en los Estados Unidos continuó rompiendo récords de extracción. EE. UU. consolidó su posición como el mayor productor mundial de crudo – inundando el mercado con petróleo ligero -, y exportador neto de gas natural, contrarrestando así eficazmente los esfuerzos de los carteles tradicionales por elevar los precios.

Un rescate «gana-gana» estratégico digno de admirar 

Lo que para OXY representó un salvavidas financiero indispensable en medio de su costosa batalla contra Chevron, para Ecopetrol significó una jugada maestra de incorporación de reservas, diversificación rápida y alta rentabilidad. Entrar a jugar en la cuenca Pérmica bajo unas “indescifrables” condiciones internacionales constituyó una de las decisiones más audaces y admirables en la historia corporativa de la petrolera colombiana. La decisión tomada por el “Board” de Ecopetrol y su presidente, es un ejemplo de libro cuando la legislación y la técnica fallan.