Mi tercer hijo: “El Cují de Diego”
Un imborrable recuerdo para quienes vivimos en Amuay a finales de la década de los setenta será por siempre “El Cují de Diego”: ese árbol centenario, típico de nuestras zonas áridas, ubicado dentro de los terrenos de la Refinería y bajo cuya fronda, se cobijaban del inclemente sol paraguanero, el capataz Diego Subero, -del cual le vino su nombre,- y sus compañeros de trabajo durante el descanso de la hora de almuerzo…
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