
Nov 03, 2026
Geopolítica del Caos
Del origen del conflicto en Yemen a su impacto directo en la inflación global, la estrategia de las superpotencias y la balanza fiscal de Colombia.
Juan Fernando Martínez/Consultor_2026
Cómo la Acción Hutí Redibuja las Rutas del Comercio Mundial

El conflicto tiene sus raíces en la Primavera Árabe de 2011, cuando un levantamiento forzó al presidente autoritario de Yemen, Ali Abdullah Saleh, a dejar el poder en manos de su vicepresidente, Abdrabbuh Mansour Hadi. Se suponía que la transición política llevaría estabilidad al país, pero el presidente Hadi enfrentó diferentes problemas, entre ellos los ataques por parte de Al Qaeda y de un movimiento separatista en el sur, la corrupción, la inseguridad alimentaría y el hecho de que muchos militares seguían siendo leales a Saleh.
El conflicto escaló dramáticamente en Marzo de 2015, cuando Arabia Saudita – que acusa a Irán de proveer de armas a los hutíes- y otros ocho países árabes, mayoritariamente sunitas y apoyados por Estados Unidos, Reino Unido y Francia, lanzaron ataques aéreos contra los hutíes con el objetivo declarado de restaurar el gobierno de Hadi. La coalición temía que el éxito de los hutíes diera a Irán, rival regional y país mayoritariamente chiita, un punto de apoyo en Yemen, vecino del sur de Arabia Saudita.
Los ataques de los rebeldes hutíes contra la infraestructura energética y puntos estratégicos de Arabia Saudita (así como el hostigamiento al transporte en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb) tienen un impacto geopolítico y económico de alcance global.
El mecanismo principal de transmisión de esta crisis hacia las economías mundiales es el precio del petróleo y la inestabilidad en las rutas del comercio marítimo internacional.
- Impacto Económico en Estados Unidos
Presión Inflacionaria y Precio de los Combustibles: Al ser blanco de ataques instalaciones petroleras claves de Saudi Aramco, el precio del barril de crudo (Brent y WTI) se dispara rápidamente. En EE. UU., esto se traslada casi de inmediato a un alza en el precio de los combustibles en las gasolineras, principalmente el Diésel que ha elevado su precio un 100%, incrementando los costos del transporte y avivando la inflación.
Impacto en Tasas de Interés: El repunte inflacionario complica la política monetaria de la Reserva Federal (FED), retrasando recortes de tasas de interés o forzando medidas monetarias restrictivas.
Beneficio para la Industria Petrolera Local: Al ser uno de los mayores productores globales de hidrocarburos no convencionales, las empresas energéticas estadounidenses incrementan sus márgenes de ganancia con un barril cotizado al alza.
Impacto Político
Dilema Estratégico y Costo Político Interno: El alza en los combustibles afecta directamente el bolsillo de los consumidores, convirtiéndose en un tema prioritario de desgaste político para la administración de turno en Washington.
Compromisos Militar-Geopolíticos: EE. UU. se ve bajo presión para defender a su aliado estratégico (Riad) y garantizar la libertad de navegación comercial en el mar Rojo. Esto implica un elevado costo operativo para la Marina estadounidense, desplegar defensas antimisiles y lidiar con el riesgo constante de una escalada militar directa con Irán (patrocinador de los hutíes).
- Coincidencia geopolítica con China y Rusia
Aunque no son aliados formales, se benefician del caos geopolítico que provocan en el mar Rojo. Mientras el comercio y los buques occidentales/norteamericanos sufren interrupciones y sobrecostos por el desvío hacia el cabo de Buena Esperanza, los buques chinos y rusos han navegado en gran medida con garantías de tránsito seguro acordadas informalmente.
Para China, el mayor exportador de bienes del mundo, la inestabilidad en el mar Rojo afecta directamente sus intereses económicos, forzando a Pekín a realizar un complejo equilibrio diplomático y comercial. Las exportaciones del gigante asiático hacia Europa se han encarecido sustancialmente. COSCO – la naviera estatal- decidió suspender o reducir temporalmente sus rutas tradicionales por el mar Rojo debido a los altos riesgos y costes de los seguros.
A nivel político, el control hutí sobre la costa del mar Rojo y el estrecho estratégico de Bab el-Mandeb han puesto en jaque la infraestructura y las exportaciones de Arabia Saudita. Ante esto, el gobierno saudí recurrió formalmente a Pekín para solicitar su intervención. Como resultado, China se ha visto obligada a presionar en privado a Irán —su principal proveedor de crudo y el mayor respaldo financiero de los hutíes— para que contenga a la milicia y proteja el flujo comercial regional.
El mar Rojo es una arteria fundamental para la Ruta de la Seda Marítima de China. La inestabilidad en la zona pone en peligro millones de millones de dólares en inversiones y proyectos de infraestructura que empresas chinas desarrollan en torno al Canal de Suez y puertos en Egipto y Yibuti, país donde China posee además su única base militar en el extranjero.
Informes de inteligencia occidental y de organizaciones como Conflict Armament Research sugieren que empresas chinas han suministrado componentes de “doble uso” -civil y militar- que los hutíes utilizan para el ensamblaje de misiles balísticos y drones de alcance intermedio. Aunque el gobierno chino rechaza tajantemente estar facilitando armamento de forma deliberada, la situación genera fricciones añadidas en sus relaciones internacionales con Occidente y con los estados del Golfo.
Rusia ha incrementado sus exportaciones de petróleo a través de la ruta marítima del Ártico del Norte en un 50% – alcanzando los 20 millones de barriles -, debido a que las interrupciones en el transporte marítimo de Oriente Medio están transformando los flujos comerciales.
Rusia a nivel militar y de inteligencia ha visto en los hutíes una herramienta útil para desgastar la influencia occidental. De acuerdo con informes de inteligencia, Moscú llegó a facilitar datos satelitales y de geolocalización a la milicia yemení a través de la Guardia Revolucionaria de Irán. Esta información técnica ha permitido a los hutíes aumentar la precisión de sus ataques con misiles y drones contra la navegación comercial y los buques de guerra occidentales en el mar Rojo. Asimismo, se ha detectado el establecimiento de redes financieras y de suministro donde Rusia envía bienes sensibles y grano a cambio de esquemas de reclutamiento de combatientes yemeníes.
- Impacto en Colombia
Aunque Colombia está alejada geográficamente del frente en Medio Oriente, al ser una economía emergente y exportadora de materias primas sufre consecuencias indirectas contrapuestas.
Impacto Económico
Efecto Positivo (Ingresos Fiscales y Divisas): Como Colombia es exportadora neta de petróleo (Ecopetrol), un barril cotizando alto genera mayores ingresos fiscales para el Estado, mejores utilidades petroleras y mayor entrada de dólares a la economía.
Tasa de Cambio (Dólar/Peso): El mayor flujo de divisas petroleras y el dinamismo del sector energético tienden a presionar a la baja la tasa de cambio (fortaleciendo temporalmente el peso colombiano ante el dólar).
Efecto Negativo (Combustibles e Inflación Importada): El incremento del crudo sube los costos de insumos, fletes marítimos globales e importación de refinados (como diésel o gasolina importada). Eleva el costo del transporte de carga local, impulsando la inflación en los alimentos y productos de consumo básico.
Agricultura (fertilizantes): la alta dependencia genera un alza de costos —superior al 50% por el conflicto en Medio Oriente— impactando el volumen de producción de alimentos y trasladando directamente estos costos a los precios de la canasta familiar.
Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC): El conflicto afuera está subiendo el petróleo; si el gobierno paga de su bolsillo para que aquí no nos suban los precios, va a dejar en rojo el fondo de estabilización.
Impacto Político
Debate Energético Interno: El repunte de los precios mundiales genera debate alrededor de la política de transición energética nacional y la moratoria a la firma de nuevos contratos de exploración de hidrocarburos. La coyuntura subraya la dependencia de las arcas fiscales de la renta petrolera internacional.
Alineamiento Diplomático: Colombia debe sortear la volatilidad geopolítica global equilibrando su política exterior y priorizando los acuerdos comerciales tácticos que aseguren el suministro de bienes básicos ante la presión sobre las cadenas logísticas internacionales.