| Los Terremotos Más Devastadoras de Estados Unidos
El terremoto de San Francisco de 1906 y su relación con la falla de San Andrés
Antes del devastador terremoto de San Francisco de 1906, California experimentó algunos de los sismos más masivos e históricamente significativos durante la década de 1850. No obstante, a menudo fueron menos conocidos o tuvieron un menor impacto devastador en los residentes de la zona debido a que el estado estaba escasamente poblado en aquel entonces. Sin embargo, tal como ha ocurrido a lo largo de la historia y a pesar de que la región era conocida por su actividad sísmica, la explosión demográfica de San Francisco se produjo de todos modos, impulsada casi en su totalidad por la “fiebre del oro” de California. El descubrimiento de oro transformó el asentamiento prácticamente de la noche a la mañana. En 1846, San Francisco era una tranquila aldea de apenas unos 200 habitantes.
Justo antes del descubrimiento de oro en 1848, la población oscilaba entre los 800 y los 1000 habitantes. Entre 1849 y 1850, impulsada por la “fiebre del oro”, la población aumentó a unos 25,000 habitantes, ya que miles de personas llegaban por mar cada semana. En 1852, el auge continuó, elevando la población de la ciudad a más de 36,000 residentes. San Francisco se convirtió en el principal centro de entrada y abastecimiento para los buscadores de oro que llegaban a la zona, lo que provocó que su infraestructura, sus negocios y su demografía se multiplicaran a un ritmo sin precedentes. Hoy en día, es una ciudad de aproximadamente 826,000 habitantes, situándose como la decimoséptima ciudad más poblada de Estados Unidos y la cuarta más grande de California. Con una densidad superior a las 18,600 personas por milla cuadrada en una superficie de 46.7 millas cuadradas, es la segunda gran ciudad estadounidense más densamente poblada y un lugar donde podría ocurrir en cualquier momento un terremoto similar al del 1906, o incluso más devastador.
El terremoto de San Francisco, con una magnitud de 7.49, sacdió la costa del norte de California el miércoles 18 de Abril de 1906. Fue provocado por el desplazamiento horizontal de placas a lo largo de la falla de San Andrés. Con una intensidad máxima de XI (extrema) en la escala de Mercalli, generó sacudidas de gran intensidad desde Eureka, en la costa norte, hasta el valle de Salinas, una región agrícola situada al sur del Área de la Bahía de San Francisco. Poco después se desataron grandes incendios en San Francisco que duraron varios días. Más de 3,000 personas perdieron la vida y más del 80 % de la ciudad quedó destruida. Este suceso se recuerda como el terremoto más mortífero en la historia de los Estados Unidos. La cifra de fallecidos representa la mayor pérdida de vidas humanas causada por un desastre natural en la historia de California y ocupa un lugar destacado en la lista de los peores desastres ocurridos en el país, ya sean naturales o provocados por el ser humano.
El entorno tectónico está asociado con la falla de San Andrés, una falla transformante continental que forma parte del límite tectónico entre la placa del Pacífico y la placa de América del Norte. Se trata de una falla de desplazamiento lateral (o de rumbo) caracterizada principalmente por un movimiento horizontal en sentido dextral (hacia la derecha), en el que la placa occidental (del Pacífico) se desplaza hacia el norte con respecto a la placa oriental (de América del Norte). Esta falla recorre California desde el mar de Salton, en el sur, hasta el cabo Mendocino, en el norte, cubriendo una distancia de aproximadamente 810 millas (1,300 km). El desplazamiento superficial máximo observado fue de unos 20 pies (6 m) y las mediciones geodésicas indican desplazamientos de hasta 28 pies (8.5 m).
Gran Terremoto de Alaska de 1964 (magnitud 9.2)
El terremoto de Alaska, ocurrido el 27 de Marzo de 1964, fue un sismo de zona de subducción (megaterremoto), provocado por el deslizamiento de la placa oceánica del Pacífico por debajo de la placa de América del Norte. En la región centro-sur de Alaska, el sismo provocó grietas en el suelo, el colapso de estructuras y tsunamis. El mayor deslizamiento de tierra en Anchorage se produjo a lo largo del brazo Knik (Knik Arm), entre Point Woronzof y Fish Creek, causando daños considerables en numerosas viviendas. Se estima que 139 personas perdieron la vida a causa del terremoto: quince fallecieron como consecuencia directa del sismo y otras 124 murieron debido a los tsunamis subsiguientes en Alaska, Oregón y California. Cinco personas fallecieron a causa del tsunami en Oregón y trece en California, principalmente en Crescent City o sus alrededores. Los daños materiales se estimaron en $116 millones s ($894 millones a valor de 2024).
Con una duración de cuatro minutos y 38 segundos, este megaterremoto de magnitud 9.2 a 9.3 sigue siendo el más potente registrado en América del Norte y el segundo más potente registrado en el mundo desde el inicio de la sismografía moderna en 1900. Se produjo una ruptura de falla a lo largo de 600 millas (970 km) de forma simultánea, con desplazamientos de hasta 60 pies (18 m), liberando la tensión acumulada durante unos 500 años. La licuefacción del suelo, las fisuras, los deslizamientos de tierra y otros fallos del terreno provocaron graves daños estructurales en varias comunidades, así como cuantiosos daños materiales. Anchorage sufrió una gran destrucción o daños en numerosas viviendas, edificios e infraestructuras (calles pavimentadas, aceras, redes de agua y alcantarillado, sistemas eléctricos y otros equipos e instalaciones) que no contaban con un diseño antisísmico adecuado, especialmente en las zonas afectadas por deslizamientos de tierra. A unos 320 km (200 millas) al suroeste, algunas áreas cercanas a Kodiak se elevaron permanentemente 9 metros (30 pies). Al sureste de Anchorage, las zonas situadas en la cabecera del brazo de mar Turnagain Arm, cerca de Girdwood y Portage, descendieron hasta 2.4 metros (8 pies), lo que obligó a realizar obras de reconstrucción y relleno para elevar la carretera dañada por encima del nuevo nivel de marea alta.
Terremotos en China
China es el país que más ha sufrido a causa de los terremotos. Desde el año 1500 d. c., se han registrado al menos ocho terremotos destructivos con una magnitud de 7.8 o superior. En 1920, el terremoto de Haiyuan, de magnitud 7.8, provocó 273,400 víctimas mortales. El 25 de Agosto de 1933 se produjo un terremoto de magnitud 7.5 en Diexi, Sichuan. El terremoto de magnitud 7.8 más destructivo de los tiempos recientes fue el que azotó la ciudad nororiental de Tangshan el 28 de Julio de 1976. Este suceso fue el terremoto más mortífero de los últimos cuatro siglos, con una cifra oficial de 255,000 fallecidos. Sin embargo, se han estimado hasta 655,000 víctimas. Más recientemente, en 2003, un terremoto de magnitud 6.8 causó la muerte de 268 personas en el condado de Bachu, al oeste de Xinjiang. En Sichuan, un terremoto de magnitud 79 ocurrido en 2008 provocó 87,587 muertes y dejó a millones de personas sin hogar.
La mayoría de los terremotos destructivos han ocurrido en la región central de China. Algunos, con magnitudes de entre 7 y 7.9, se han producido a lo largo de la misma franja sísmica donde tuvo lugar el terremoto del 12 de mayo de 2008. En un radio de unos 60 km de dicho sismo, más de 9.300 personas perdieron la vida y se produjeron deslizamientos de tierra generalizados que alteraron el curso de los ríos. A los 45 días, la rotura de una presa regional provocó más de 10,000 víctimas mortales en esa misma zona general.
Los terremotos más recientes en China, incluido el mortífero sismo de magnitud 6.2 ocurrido en Jishishan, provincia de Gansu, el 18 de Diciembre de 2023 son el resultado principalmente por la incesante colisión de la placa tectónica de la India contra la placa Euroasiática, en dirección norte. El epicentro se situó a lo largo de límites tectónicos de transición, concretamente cerca de la zona de falla de Lajishan, donde los cambios en el espesor profundo de la corteza concentran una elevada tensión tectónica. Esta colisión continental masiva arruga y engrosa la corteza, elevando la meseta tibetana y comprimiendo los bloques regionales adyacentes a lo largo de sistemas de fallas activas. El continente Indio avanza hacia el norte a un ritmo de unos 4.5 cm al año, deformando implacablemente la corteza asiática. Este impacto empuja la corteza del Tíbet lateralmente y hacia el exterior contra bloques circundantes rígidos, como los bloques de Qaidam-Qilian y del sur de China. La actividad resultante de fallas de cabalgamiento y de desplazamiento lateral se produce cuando las tensiones acumuladas en los márgenes nororientales de la meseta tibetana liberan energía a través de estas fallas inversas (cabalgamientos) superficiales y mediante rotaciones localizadas de bloques.
Terremoto de Kanto, Japón (1923) – Magnitud 7.9
El terremoto de Kanto, Japón, ocurrido el 1 de Septiembre de 1923, tuvo una magnitud de 7,9 y destruyó Tokio y Yokohama, provocando más de 142.000 muertes (en gran parte debido a los incendios subsiguientes). El sismo duró entre 4 y 10 minutos y arrasó vastas zonas de ambas ciudades, principalmente a causa de las tormentas de fuego posteriores. El terremoto se originó en la bahía de Sagami, a unos 40 kilómetros (25 millas) al sur de Tokio, y liberó una energía equivalente a casi 400 bombas atómicas del tamaño de la de Hiroshima. Al ocurrir cerca de la hora del almuerzo, sorprendió a muchos residentes mientras cocinaban con fuego abierto, lo que desencadenó cientos de incendios simultáneos. Las fugas en las tuberías de gas y los fuertes vientos provocados por un tifón que pasaba frente a la costa se combinaron para crear tormentas de fuego imparables e incluso letales tornados de fuego.
Los incendios terminaron consumiendo cerca del 40 % de Tokio y el 90 % de Yokohama. El sismo submarino provocó un tsunami masivo con olas de hasta 12 metros (39 pies) de altura en el golfo de Sagami, arrastrando a miles de personas. Aproximadamente el 87 % de las víctimas mortales se atribuyeron a las tormentas de fuego, mientras que el 10.5 % falleció directamente por el derrumbe de edificios. En uno de los sucesos locales más trágicos, unas 38,000 personas murieron en apenas 15 minutos cuando un enorme tornado de fuego envolvió un depósito de ropa del ejército situado en un espacio abierto.
En medio del caos y el pánico subsiguientes, se propagaron rumores falsos y los prejuicios generalizados condujeron a la masacre perpetrada por grupos de vigilantes de entre 6,000 y 8,000 Coreanos residentes en la región. Estas pérdidas catastróficas marcaron un punto de inflexión decisivo para el desarrollo urbano moderno de Japón, las normas de seguridad arquitectónica y la preparación ante desastres. Dado que la catástrofe devastó la capital imperial, surgió un debate inicial sobre si trasladar la sede del gobierno. Sin embargo, finalmente se optó por reconstruir Tokio con una infraestructura significativamente modernizada.
Terremoto de Quetta (India/Pakistán) de 1935
El 31 de Mayo de 1935, un terremoto sacudió Quetta, en la Agencia de Baluchistán (actualmente parte de Pakistán), situada a 4 km al suroeste de Ali Jaan, cerca de la frontera con el sur de Afganistán. El sismo duró tres minutos y estuvo acompañado de réplicas continuas. El evento fue causado por el movimiento de la falla de Ghazaband. El epicentro fue localizó a 4 kilómetros al suroeste de la localidad de Ali Jaan, en Baluchistán, a unos 153 kilómetros de Quetta (entonces parte de la India británica). Aunque no se disponía de instrumentos adecuados para medir con precisión la magnitud del terremoto, las estimaciones modernas la sitúan en un mínimo de 7.7, y se calcula que entre 30,000 y 60,000 personas perdieron la vida a consecuencia del impacto.
Desde el punto de vista tectónico, Baluchistán se sitúa en el borde entre la placa índica, que se desplaza hacia el norte, y la placa euroasiática. Cerca de Quetta, el movimiento a través de este límite, de entre 36 y 45 milímetros anuales, es marcadamente oblicuo y se absorbe principalmente mediante grandes fallas transcurrentes sinistrales (movimiento lateral izquierdo), en particular la falla de Chaman y la falla de Ghazaband. Estas fallas conectan la zona asociada a la subducción de Makrán, en el suroeste, con la principal zona de convergencia del Himalaya, en el noreste. El terremoto causó destrucción en casi todas las localidades cercanas a Quetta, incluida la propia ciudad, y los temblores se sintieron incluso en Agra (actualmente en la India). La réplica de mayor magnitud, registrada posteriormente el 2 de Junio de 1935, alcanzó los 5.8 Mw; aunque no provocó daños en Quetta, afectó gravemente a las localidades de Mastung, Maguchar y Kalat.
La mayor parte de las víctimas se registraron en la ciudad de Quetta, que funcionaba como una importante guarnición militar anglo-india, un puesto fronterizo estratégico y la sede de la Escuela de Estado Mayor. La ciudad albergaba a unos 12,000 efectivos militares, entre ellos contingentes británicos, indios y gurkhas, y contaba con amplios cuarteles y una base de la Real Fuerza Aérea (RAF) con aeródromo. Las primeras informaciones gubernamentales estimaban que había 25,000 personas sepultadas bajo los escombros, además de 10,000 supervivientes y 4,000 heridos. La ciudad sufrió graves daños y se dispuso de inmediato su aislamiento bajo vigilancia militar y supervisión médica. Todas las aldeas situadas entre Quetta y Kalat quedaron destruidas, y las autoridades británicas temían que el número de víctimas fuera mayor en las localidades circundantes.
Se estimó posteriormente que los daños en dichas zonas no se acercaban a los sufridos por Quetta, donde la infraestructura quedó gravemente dañada y la zona ferroviaria destruida. Todas las viviendas fueron arrasadas hasta los cimientos, a excepción de la Residencia del Gobierno, que permaneció en pie aunque en ruinas. Una cuarta parte de la zona del acantonamiento militar quedó destruida, tanto el equipo militar como la guarnición de la Real Fuerza Aérea sufrieron graves daños y solo 6 de las 27 máquinas seguían operativas tras la actividad sísmica inicial. La ciudad sufrió enormes pérdidas en los días posteriores al suceso, con muchas personas atrapadas con vida bajo los escombros. Regimientos del Ejército británico participaron en las labores de rescate y varios soldados británicos e indios fueron condecorados con medallas al valor excepcional por sus acciones de salvamento. Las condiciones meteorológicas no ayudaron, y el abrasador calor estival agravó aún más la situación.
Terremoto y Tsunami de Sumatra-Andamán de 2004
El 26 de Diciembre de 2004, un terremoto de magnitud entre 9.1 y 9.3 ocurrido en el norte de Sumatra (Indonesia), generó un tsunami devastador en el océano Índico que causó la muerte de unas 228,000 personas en toda la región. Su epicentro se situó frente a la costa occidental de Aceh, en el norte de Sumatra. Este terremoto submarino de megatrust (o de gran empuje), conocido en la comunidad científica como terremoto de Sumatra-Andamán, fue provocado por una ruptura a lo largo del límite de falla entre la placa de Burma (Birmania) y la placa de la India, alcanzando una intensidad máxima de IX en la escala de Mercalli en algunas zonas.
Las olas del tsunami llegaron a alcanzar hasta 30 metros (100 pies) de altura; los medios de comunicación británicos y de la Commonwealth lo denominaron el “tsunami del Boxing Day” o “tsunami asiático”. El fenómeno devastó comunidades a lo largo de las costas del océano Índico, cobrándose la vida de unas 227,898 personas en 14 países, especialmente en Aceh (Indonesia), Sri Lanka, Tamil Nadu (India) y Khao Lak (Tailandia). La consecuencia directa fue una grave alteración de las condiciones de vida y de la actividad comercial en las provincias costeras de estos y otros países vecinos. Se trata del tsunami más mortífero de la historia, el desastre natural más letal del siglo XXI y uno de los desastres naturales más graves jamás registrados. Asimismo, es el peor desastre natural en la historia de Indonesia, Maldivas, Sri Lanka y Tailandia.
El terremoto en sí fue el más potente jamás registrado en Asia y el más fuerte del siglo XXI, además de situarse como el segundo o tercer sismo más potente a nivel mundial desde el inicio de la sismografía moderna en 1900. Presentó la ruptura de falla más extensa jamás observada, de entre 1,200 y 1,300 kilómetros (746 a 808 millas), y la mayor duración de ruptura registrada, prolongándose durante al menos diez minutos. Provocó que todo el planeta vibrara hasta 10 mm (0.4 pulgadas) y desencadenó terremotos a distancia, llegando a afectar incluso a Alaska. Su epicentro se localizó entre la isla de Simeulue y la costa continental de Sumatra. La difícil situación de las personas y los países afectados motivó una respuesta humanitaria mundial, con donaciones que sumaron más de $14,000 millones (equivalentes a $24,000 millones a precios de 2025).
Terremoto de Kashmir (Cachemira) Pakistán/India de 2005 de Magnitud 7.6
El 8 de Octubre de 2005, se produjo un terremoto en Azad Jammu y Cachemira, región administrada por Pakistán. Su epicentro se situó a 19 km al noreste de la ciudad de Muzaffarabad y a 90 km al noroeste de Islamabad, la capital de Pakistán. El sismo también afectó a la cercana localidad de Balakot, en Khyber Pakhtunkhwa, y a algunas zonas de Jammu y Cachemira, región administrada por India. Registró una magnitud de momento de 7.6 en la escala de Richter y alcanzó una intensidad máxima de XI (extrema) en la escala de Mercalli. El terremoto también se sintió en Afganistán, Tayikistán, India y la región de Xinjiang.
La gravedad de los daños causados por el terremoto se atribuye a un fuerte movimiento vertical del suelo. Aunque no fue el sismo de mayor magnitud que ha afectado a esta región, se considera el más mortífero, superando al terremoto de Quetta de 1935. Fue el quinto desastre natural más mortífero de la década. Las fuentes indican que la cifra oficial de fallecidos en Pakistán osciló entre 73,000 y 87,500, con algunas estimaciones que superan las 100,000 víctimas mortales. En India, 1,360 personas perdieron la vida y 6,266 resultaron heridas, mientras que en Afganistán fallecieron otras cuatro personas. Cerca de tres millones y medio de personas quedaron sin hogar y aproximadamente 138,000 resultaron heridas a consecuencia del terremoto.
Terremotos de Turquía y Siria de 2023
Los terremotos que afectaron a Turquía y Siria el 3 de Febrero de 2023, se produjeron principalmente a lo largo de la Zona de Falla de Anatolia Oriental (EAFZ), por sus siglas en inglés) y la Falla del Mar Muerto, en la intersección de las placas tectónicas arábiga, africana y de Anatolia. Los devastadores sismos de magnitud 7.8 y 7.5 provocaron una ruptura de entre 300 y 400 km aproximadamente en estas líneas de falla. Afectaron zonas que se extendían desde Kahramanmaraş, en Turquía, hasta las fronteras septentrionales de Siria, causando una destrucción generalizada y cobrándose más de 55,000 vidas.
La Zona de Falla de Anatolia Oriental (EAFZ) es una importante falla de desplazamiento lateral izquierdo (rumbo-deslizante) asociada al empuje de la placa arábiga hacia el norte, lo que fuerza a la placa de Anatolia a desplazarse hacia el oeste. El terremoto inicial rompió múltiples segmentos de esta falla, desencadenando nueve horas más tarde otro sismo de gran magnitud en la falla adyacente de Sürgü. El sistema de fallas del Mar Muerto es una compleja red de fallas de desplazamiento lateral que se extiende hacia el sur desde la EAFZ hasta el mar Rojo. Los segmentos más septentrionales de este sistema desempeñaron un papel crucial en la propagación de la ruptura hacia el norte de Siria. La unión triple de Hatay, situada cerca de la costa mediterránea, es el punto donde convergen las placas de Anatolia, africana y arábiga. Los complejos límites geológicos de esta zona contribuyeron a los extensos patrones de ruptura y a la deformación superficial generalizada que se observó.
Terremotos en América Latina y el Caribe
Terremoto de Valdivia, Chile (1960)
Chile es propenso a sufrir grandes terremotos debido a que, frente a sus costas, la placa de Nazca se desplaza por debajo de la placa Sudamericana a una velocidad relativamente alta de 6.6 centímetros por año. A medida que las placas colisionan, se acumula tensión entre ellas hasta que esta se libera, provocando terremotos. Los registros históricos y paleosísmicos indican que grandes terremotos han sacudido esta región en repetidas ocasiones en 1575, 1737, 1837 y 1960. Los sismos ocurridos en los últimos dos milenios sugieren un intervalo de recurrencia de aproximadamente 285 años. Los registros históricos de Chile son muy completos. Los datos sobre tsunamis asociados a grandes terremotos se remontan al siglo XV, lo que constituye uno de los registros sísmicos preinstrumentales más extensos del mundo.
El terremoto del 22 de Mayo de 1960 provocó una ruptura a lo largo de una zona de 850 kilómetros de largo y 130 kilómetros de ancho en el margen continental chileno, generando un desplazamiento de más de 30 metros y modificando drásticamente la configuración de tramos de la costa chilena. Se trata del terremoto más potente registrado en la historia; la mayoría de los estudios sitúan su magnitud entre 9.4 y 9.6. El sismo ocurrió por la tarde y tuvo una duración de 10 minutos. Los tsunamis resultantes, con olas de hasta 25 metros (82 pies) de altura, afectaron al sur de Chile, Hawái, Japón, Filipinas, el este de Nueva Zelanda, el sureste de Australia y las islas Aleutianas. El evento causó la muerte de 1,600 personas y dejó a más de 2 millones sin hogar.
El epicentro de este megaterremoto de subducción se situó cerca de Lumaco, aproximadamente a 570 kilómetros (350 millas) al sur de Santiago, siendo Valdivia la ciudad más afectada. No existe certeza absoluta sobre la cifra de víctimas mortales ni sobre las pérdidas económicas derivadas de este desastre de gran magnitud. Se han barajado diversas estimaciones sobre el número total de fallecidos a causa del terremoto y los tsunamis, oscilando entre 1,000 y 6,000 víctimas. Diversas fuentes han estimado que el costo económico varió entre $400 millones y $800 millones (equivalentes a entre $4,400 y $8,700 millones en 2025, ajustados por inflación).
Terremoto de Haití de 2010 de Magnitud 7.0
Un catastrófico terremoto de magnitud 7.0 Mw sacudió Haití el martes 12 de Enero de 2010. Su epicentro se ubicó cerca de la ciudad de Léogâne, en el departamento de Ouest, aproximadamente a 25 kilómetros (16 millas) al oeste de Puerto Príncipe, la capital del país. Para el 24 de Enero, se habían registrado al menos 52 réplicas de magnitud 4.5 o superior. Se estima que tres millones de personas resultaron afectadas por el sismo.
Las estimaciones de víctimas mortales oscilan entre 100,000 y 160,000. Sin embargo, el gobierno haitiano estimó que la cifra de fallecidos se situaba entre 220,000 y 316,000, aunque estas cifras son objeto de controversia.
Se trata del desastre natural más mortífero del siglo XXI en un solo país. El gobierno estimó que 250,000 viviendas y 30,000 edificios comerciales se derrumbaron o sufrieron graves daños. La historia de Haití, marcada por la deuda nacional, las políticas comerciales perjudiciales de otros países y la injerencia extranjera en los asuntos internos, contribuyeron a la pobreza y las precarias condiciones de vivienda que incrementaron el número de víctimas mortales del desastre.
El terremoto causó graves daños en Puerto Príncipe, Jacmel y otras ciudades de la región. Edificios emblemáticos resultaron gravemente dañados o destruidos, entre ellos el Palacio Presidencial, la Asamblea Nacional, la Catedral de Puerto Príncipe y la cárcel principal. Entre los fallecidos se encontraban el Arzobispo de Puerto Príncipe, Joseph Serge Miot, y el líder de la oposición, Micha Gaillard. La sede de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), ubicada en la capital, se derrumbó, causando numerosas muertes, incluido el jefe de la misión, Hédi Annabi.
El sismo se produjo cerca del límite norte, donde la placa tectónica del Caribe se desplaza hacia el este unos 20 mm (0,79 pulgadas) al año con respecto a la placa norteamericana. El sistema de fallas de deslizamiento horizontal en la región tiene dos ramas en Haití, la falla Septentrional-Oriente en el norte y la falla Enriquillo-Plantain Garden en el sur. Un estudio publicado en Mayo de 2010 sugirió que el proceso de ruptura pudo haber implicado el desplazamiento a lo largo de múltiples fallas de cabalgamiento ocultas, con solo un desplazamiento lateral menor y profundo a lo largo o cerca de la zona de falla principal de Enriquillo-Plantain Garden. Esto indica que el evento liberó solo parcialmente siglos de deformación lateral izquierda acumulada en una pequeña sección del sistema de límite de placas. La ruptura tuvo una longitud aproximada de 65 km (40 millas) y un desplazamiento medio de 1,8 metros (5 pies y 11 pulgadas). Un análisis preliminar de la distribución del desplazamiento reveló amplitudes de hasta unos 4 m (13 pies), basándose en registros de movimiento del suelo obtenidos en todo el mundo.
Haití es el país más pobre del hemisferio occidental y ocupa el puesto 149 de entre 182 países en el Índice de Desarrollo Humano. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) consideraba al país “económicamente vulnerable” tras haber sufrido diversos desastres naturales. Además de los terremotos, el país ha sido azotado con frecuencia por ciclones tropicales, los cuales han provocado inundaciones y daños generalizados. Los ciclones más recientes que afectaron a la isla antes del terremoto fueron la tormenta tropical Fay y los huracanes Gustav, Hanna e Ike, todos ellos ocurridos en el verano de 2008, los cuales causaron cerca de 800 muertes.
Terremoto de Venezuela del 24 de Junio de 2026
El terremoto en Venezuela, que afectó a Caracas y a la costa del Estado de Vargas, ocurrió el 24 de Junio de 2026, apenas un mes antes de la redacción de este artículo. Por lo tanto, no se dispone de información precisa relativa al número de edificios colapsados ni a la cifra total de fallecidos y desaparecidos. No obstante, se ha intentado estudiar las causas tectónicas, las intensidades registradas y la información publicada hasta la fecha para exponerlas en este artículo. Se sabe que, el 24 de Junio de 2026, dos fuertes terremotos, con magnitudes preliminares de 7.2 y 7.5, sacudieron el centro-norte de Venezuela en rápida sucesión, con epicentros cerca de Morón, en el estado de Carabobo.
Los sismos se sintieron en gran parte del país, incluyendo Caracas, La Guaira, Aragua, Carabobo y estados vecinos. En consecuencia, el gobierno nacional de Venezuela declaró el estado de emergencia. La información preliminar indica daños en edificios residenciales y comerciales, con reportes de colapsos estructurales en zonas de Caracas y en la costa de La Guaira, donde la infraestructura sufrió graves daños en varias áreas afectadas. Se han activado operaciones de búsqueda y rescate mientras las autoridades continúan realizando evaluaciones rápidas de los daños. Se han reportado interrupciones en el suministro eléctrico y en las telecomunicaciones en algunas localidades, y los hospitales están recibiendo a personas heridas.
Dos semanas después de la tragedia, UNICEF presentó cifras oficiales que contabilizaban 4,490 fallecidos, 16,740 heridos y 17,907 personas sin vivienda, mientras prosiguen las evaluaciones de daños. La Guaira y diversas zonas del Estado Vargas fueron las más afectadas, seguidas por el Distrito Capital y Miranda. También se reportaron impactos en Aragua, Carabobo, Falcón y Yaracuy. Los terremotos causaron daños considerables en viviendas, centros de salud, escuelas y sistemas de agua, interrumpiendo servicios esenciales y aumentando las necesidades humanitarias, especialmente para niños y mujeres. Hasta la fecha, 856 edificios han sufrido daños, incluidos 190 que colapsaron y 432 escuelas se han visto afectadas, lo que ha interrumpido el acceso a la educación y a otros servicios esenciales.
Cuatro días después del terremoto, los expertos geofísicos Esteban J. Chaves (del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica), Ross Stein (de Temblor, Inc.) y Shinji Toda (de la Universidad de Tohoku) publicaron un excelente informe en el que describen la secuencia de eventos sísmicos como un “doblete”.
Se referían al hecho de que, el 24 de Junio, la costa centro-norte de Venezuela experimentó dos movimientos. Un terremoto de magnitud 7.2 se originó bajo las colinas cercanas a Yumare, entre las localidades de San Felipe y Morón y duró 23 segundos. Unos 15 segundos más tarde, antes de que cesara el sacudimiento de la primera ruptura, comenzó un segundo terremoto de magnitud 7.5 a pocos kilómetros hacia el este, con una duración de 35 segundos.
Los geólogos y geofísicos venezolanos, conocedores a fondo de la tectónica asociada a los límites entre las placas del Caribe y de América del Sur, comprendieron de inmediato que estos terremotos se produjeron tal como dictan los muchos estudios acerca de la neotectónica venezolana para este tipo de límite de placas. El doblete descrito por Chaves y sus colaboradores no correspondió a dos fallas inconexas, sino a dos segmentos de un mismo sistema de desplazamiento lateral derecho. Ambos se activaron en secuencia y en consonancia con el campo de esfuerzos característico de la costa norte de Venezuela, zona que constituye el límite entre ambas placas. Dicho límite está representado por el conocido sistema de fallas Boconó-San Sebastián-El Pilar, cuya velocidad de desplazamiento se estima cercana a un centímetro por año y que ha sido responsable de la mayoría de los terremotos de magnitud 7 o superior registrados en Venezuela desde 1530. La falla de San Sebastián, una falla de desplazamiento lateral derecho, transmite el movimiento que continúa a través de la falla de El Pilar hacia la península de Araya-Paria, pasando por la isla de Trinidad y adentrándose en el océano Atlántico.
Conclusiones
En la actualidad, la Deriva Continental y la Tectónica de Placas son hechos geológicos plenamente comprendidos y demostrados. Las ideas fundamentales son que la capa externa de la Tierra está fragmentada en piezas móviles, que estas piezas flotan sobre una capa subyacente más caliente y que moldean la superficie de nuestro planeta.
Durante las décadas de 1950 y 1960, el mapeo oceánico y el paleomagnetismo revelaron que el fondo marino se expande. De esa manera y basado en un sinfín de investigaciones por geólogos y geofísicos, las ideas sobre la tectónica de placas se convirtieron en el principal rector de la geología moderna, explicando simultáneamente los terremotos, el vulcanismo y la formación de montañas.
A partir de estos conocimientos y el hecho de que, a lo largo de la historia de la humanidad, los terremotos se han producido en los límites de las placas, las ciudades situadas en dichas zonas seguirán experimentando sismos. A pesar de la tecnología de la que disponemos para medir los fenómenos sísmicos a diario, todavía no podemos utilizarla para predecir cuándo ocurrirán los grandes terremotos devastadores. Los seres humanos siguen reconstruyendo en los mismos lugares donde han tenido lugar tragedias sísmicas y, sin duda, volverán a sufrirlas, tal vez con mayor intensidad.
Hemos ido aprendiendo muy lentamente como mejor construir las viviendas y los edificios con códigos más estrictos para soportar los fuertes terremotos. Sin embargo, en zonas donde los eventos sísmicos se conocen, por no poder predecir la llegada de terremotos con altas magnitudes (> de 7) en la escala de Richter, los humanoides seguirán viviendo con las constantes tragedias producidas por ellos. |