
Caracas, 20 de julio de 2026 No. 133
LA SUBSIDENCIA Y COMPACTACIÓN EN LA COSTA BOLIVAR COSTA ORIENTAL DEL LAGO DE MARACAIBO
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La Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo (SVIP), ante los lamentables eventos ocurridos en Venezuela, con los terremotos acaecidos el 24 de junio de 2026 y sus efectos catastróficos, levanta la voz, en un acto de solidaridad y producto de una inquietud natural, profesional y responsable, orientada a conocer la realidad actual de las condiciones físicas del Dique de 42 kilómetros que protege la zona costanera de la Costa Oriental del Lago de Maracaibo. De ocurrir actividad sísmica de magnitud considerable en la región del estado Zulia, lo significativo e importante es adelantarse en tomar las previsiones tempranas, para contener cualquier impacto proveniente de un sismo en la región.
Haciendo un poco de historia, en la Costa Bolívar se ha producido desde la década de 1920, el fenómeno de subsidencia, el cual empezó a notarse en las áreas de Lagunillas, Tía Juana y Bachaquero, como efecto de la producción de crudo pesado de los yacimientos de los campos petroleros prolíficos de la zona y, por la condición de estar constituidos por arenas no consolidadas. Actualmente, la subsidencia es de alrededor de seis metros por debajo del nivel del Lago de Maracaibo, especialmente, en Lagunillas, y se estima que, en caso de una rotura del dique, el agua podría avanzar en tierra firme, hasta la vía Lara-Zulia.
Históricamente, la industria petrolera, a través de empresas concesionarias, iniciaron sus actividades de explotación de crudo en los campos Lagunillas, Tía Juana y Bachaquero, y posteriormente, después de la nacionalización de la Industria Petrolera el 1 de enero de 1976, Maraven y Lagoven, continuaron con la explotación de esos campos petrolíferos donde se produjo y se produce mayormente, crudo pesado, en importantes volúmenes desde hace más de 80 años. Es importante mencionar que, a lo largo de los años productivos de estas áreas, se han utilizado variadas y efectivas tecnologías para contribuir a incrementar la producción, siendo la más utilizada la Inyección Alternada de Vapor. Esta tecnología, descubierta en el Campo Mene Grande durante los años 50, permitió, a lo largo de su amplia aplicación, acelerar sustancialmente la extracción de crudos. La tecnología de la Inyección de Vapor, sin duda, estimuló la producción de crudo pesado, incidiendo paulatinamente, en la aparición y desarrollo del fenómeno de la subsidencia en la superficie y la compactación en el subsuelo del Lago.
En este sentido, el área más impactada por efecto de la subsidencia, es Lagunillas donde las secuelas de este fenómeno son más notables, por ser el área donde ha ocurrido la mayor extracción de crudo de la región en tierra firme.
Al hacerse presente el fenómeno de subsidencia, provoca físicamente, un hundimiento en la superficie, capaz de producir desniveles importantes, con efectos notables en la infraestructura del entorno y se presenta como una subida del nivel de las aguas del Lago, capaz de desbordar las orillas de la costa. Esto, obligó, tempranamente y desde hace muchos años, a la conformación de un equipo técnico especializado, desde los tiempos de la empresa SHELL Venezuela, para hacer frente a la construcción de un dique, a lo largo de la costa, que actúa como contención al subir el nivel del agua del Lago de Maracaibo y así, evita la invasión del agua hacia tierra firme. La organización técnica creada se denominó Gerencia de Diques y Drenajes. Este grupo técnico, desde su nacimiento tuvo como objetivo y responsabilidad, el monitoreo permanente sobre la subsidencia y contacto estrecho con las gerencias de Yacimientos y de Producción de la empresa, además de un vínculo cercano y frecuente con el Organismo de Protección Civil.
Nuestra inquietad como sociedad gremial, adscrita al Colegio de Ingenieros de Venezuela, es conocer, si la Organización de Diques y Drenajes esta activa y lleva el control permanente en esa región. En la actualidad los proyectos de Inyección de Vapor han disminuido su actividad y, de reanudarse, deben ejecutarse a una buena distancia de los diques y bajo un monitoreo permanente, si se desea incrementar la producción de petróleo.
Existe un Sistema de Drenaje de las aguas de lluvia con varias estaciones de bombeo para enviar hacia el lago esas aguas, del cual no se conoce su estado actual, ni las labores de mantenimiento y operatividad de los canales internos. También, existía un Plan de Medición de la subsidencia que controlaba cada dos años el hundimiento, tanto en tierra como en el franja costera y somera del Lago, y permitía llevar las medidas y con ello, estimar cuando ensanchar y elevar partes del dique para evitar su colapso.
La razón fundamental del mensaje que deseamos trasmitir, es dejar constancia responsable de que existe una situación real y posible riesgo, con la subsidencia en la Costa Bolívar y alertamos a las autoridades actuales de PDVSA, acerca de la importancia de conocer el estado actual del Dique Costanero de la Costa Bolívar. Es imprescindible realizar mediciones y tener planes efectivos de contingencias activos, ante cualquier fractura que pudiera ocurrir en el dique, producto de un sismo y, que pudiese impactar en las comunidades cercanas, así como, en la infraestructura industrial existente.
Deseamos enfatizar que, de acuerdo con los registros de sismicidad en la región, esta se presenta como de baja magnitud. Sin embargo, es importante saber que la Costa Oriental del Lago está atravesada por sistemas de fallas activos como Icotea, Pueblo Viejo y Oca-Ancón, cuya interacción con la subsidencia y con la integridad del dique de contención, ha sido señalado por la Academia Nacional de la Ingeniería y el Habitat y varios especialistas, como un riesgo a vigilar.