
Afloramiento de la Formación Vaca Muerta
Sep 09, 2026
Estado de la Región: América Latina y el Caribe
Carlos Macellari, presidente de la región de América Latina y el Caribe de la AAPG, destaca el enorme potencial de exploración y producción de la zona, analizando varios de los países líderes del sector.
Emily Smith Llinas /AAPG EXPLORER
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Los descubrimientos de petróleo y gas en la región de América Latina y el Caribe son una constante en las noticias actuales del sector energético. Desde hallazgos de gas en aguas de Surinam y los récord de Petrobras hasta inversiones multimillonarias en Vaca Muerta, existen numerosos motivos para el optimismo respecto al futuro energético de la región.
Carlos Macellari, presidente de la AAPG para la región de América Latina y el Caribe y veterano de la industria con 40 años de trayectoria, describió a la zona como «posiblemente la más prometedora del mundo» para las actividades de exploración y producción.
Tras haber ocupado cargos tanto técnicos como directivos en empresas como Repsol/YPF, Tecpetrol, Shell y otras operadoras, Macellari forma parte actualmente de los consejos de administración de GeoPark Energy y Olympic Energy. «América Latina y el Caribe representan aproximadamente el 10 % de la producción mundial de petróleo y el 4 % de la producción mundial de gas natural», señaló, citando datos de S&P Global Commodity Insights recopilados a Mayo de 2024.
“Lo que resulta aún más notable es que, desde 2020, casi el 38 % de todos los recursos convencionales de hidrocarburos descubiertos a nivel mundial se han hallado en esta región. Esto nos indica que, si bien América Latina no es la mayor región productora del mundo, es indudablemente una de las fronteras de exploración más importantes a escala global”.
“La presencia de rocas madre y cuencas sedimentarias de clase mundial, sumada a un relativo aislamiento frente a muchos conflictos geopolíticos recientes y a unas condiciones de inversión cada vez más favorables en varios países, convierte a la región en un destino sumamente atractivo para las actividades de exploración y producción (E&P)”, afirmó.
Los sistemas petroleros prolíficos, las cuencas poco exploradas y el creciente número de descubrimientos exitosos otorgan a la región un papel cada vez más relevante para satisfacer la demanda energética mundial en las próximas décadas.
Carlos expuso varios ejemplos de países con un potencial prometedor.
Oportunidades prometedoras
- Colombia, a pesar de ser un productor maduro, ha registrado escasa actividad exploratoria en los últimos años. Gracias a un gobierno más favorable, se espera que nuevas rondas de licitación reactiven las oportunidades de exploración. En tierra firme, los yacimientos de crudo pesado situados en el sureste de la cuenca de los Llanos siguen aportando la mayor parte de la producción nacional. La zona costa afuera del norte de Colombia también ha arrojado descubrimientos importantes, con más de 6 billones de pies cúbicos de gas natural hallados en la última década. Si bien el desarrollo comercial aún está en curso, estos recursos tienen el potencial de transformar el panorama energético del país a largo plazo.
- Venezuela, que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, está empezando a atraer nuevas inversiones destinadas a recuperar la producción y desarrollar estos recursos excepcionales.
- Argentina sigue demostrando el éxito de la formación de lutitas (shale) Vaca Muerta, con una producción de petróleo que se acerca a los 900.000 barriles diarios. Aunque el desarrollo ha sido liderado principalmente por empresas argentinas, los inversores internacionales reconocen cada vez más el enorme potencial de este recurso no convencional de clase mundial.
- Brasil se mantiene como una de las principales provincias petroleras costa afuera del mundo. Sus yacimientos presalinos producen aproximadamente 4,6 millones de barriles equivalentes de petróleo al día, y aun así quedan prospectos de alta calidad sin perforar. Paralelamente, el Margen Ecuatorial —que abarca las cuencas de Foz do Amazonas, Pará-Maranhão y Barreirinhas— representa una oportunidad apasionante para la exploración en nuevas fronteras.
- Guyana y Surinam continúan mostrando un crecimiento extraordinario. Desde el descubrimiento del bloque Stabroek en 2015, la producción ha alcanzado aproximadamente 900.000 barriles diarios y se prevé que aumente a cerca de 1,7 millones de barriles diarios para 2030, lo que la convierte en una de las provincias petroleras de más rápido crecimiento en el mundo.
- Bolivia posee importantes recursos de gas natural en la faja plegada subandina. La actividad de exploración ha sido limitada en los últimos años debido a que las condiciones contractuales no compensaban adecuadamente la complejidad técnica y el elevado costo de la exploración. Sin embargo, una propuesta de nueva ley de hidrocarburos, diseñada para mejorar las condiciones de inversión, podría marcar un punto de inflexión importante para el sector.
Desafíos para el sector
A pesar de su potencial, el sector energético de América Latina y el Caribe también presenta varios desafíos, señaló Carlos Macellari.
El primero es la madurez de muchas de las cuencas terrestres de América Latina.
“Tras décadas de exploración y producción, descubrir nuevos yacimientos se ha vuelto cada vez más difícil, tal como ocurre en muchas provincias petroleras maduras de todo el mundo”.
Asimismo, al igual que en otras partes del mundo, los mayores obstáculos de la región no están relacionados con la madurez o la geología, sino con factores externos a la operación (condiciones “sobre la superficie”).
“En varios países, los prolongados procesos de obtención de permisos, la incertidumbre regulatoria, las condiciones fiscales desfavorables, el apoyo gubernamental inconsistente y las restricciones a ciertas tecnologías —como la fracturación hidráulica— han frenado la inversión y la exploración”; además de los conflictos sociales, las relaciones con las comunidades y la presión de grupos activistas también contribuyen a los retrasos en los proyectos y al aumento del riesgo operativo.
Carlos afirma que “La geología de la región sigue siendo excepcionalmente atractiva. La clave para liberar todo su potencial reside en crear marcos regulatorios estables y predecibles que fomenten la inversión a largo plazo, al tiempo que se equilibra la protección del medio ambiente con la participación de las comunidades”.

Black shale in the Los Molles formation in the Argentina’s Neuquen Basin. Photo by Carlos Macellari
Recursos no convencionales
Carlos identificó un gran potencial para los recursos no convencionales, no solo en la formación Vaca Muerta de Argentina —reconocida mundialmente—, sino también en otras cuencas argentinas y en países de toda la región.
“El éxito de Vaca Muerta en Argentina ha demostrado que América Latina puede desarrollar recursos no convencionales de clase mundial. En la última década, la industria ha experimentado una extraordinaria curva de aprendizaje, logrando enormes avances en la comprensión de cómo desarrollar estos yacimientos de manera eficiente, al tiempo que mejora significativamente la productividad y reduce los costos, Ahora, este conocimiento puede transferirse a otras cuencas de la región”.
Con el objetivo de promover la transferencia de conocimientos entre regiones, Macellari contribuyó a organizar la primera Cumbre URTeC de Recursos No Convencionales en América Latina, titulada «Vaca Muerta y más allá: Explorando y optimizando el potencial energético de la región», que se celebrará en Buenos Aires los días 1 y 2 de Diciembre.
“Dentro de Argentina, la exploración se está expandiendo más allá de la cuenca Neuquina, con un interés creciente en las cuencas del Golfo San Jorge y Austral. Pero la oportunidad va mucho más allá de Argentina”.
La cuenca del Magdalena Medio en Colombia y las cuencas de Burgos y Tampico-Misantla en México poseen muchas de las características geológicas necesarias para un desarrollo exitoso de shale (hidrocarburos de lutita). Según estimaciones de la Administración de Información Energética de EE. UU., la cuenca del Magdalena Medio alberga aproximadamente 5.000 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperable y 18 billones de pies cúbicos (Tcf) de gas, mientras que las cuencas de shale mexicanas podrían contener cerca de 545 Tcf de gas de lutita técnicamente recuperable y 13.000 millones de barriles de petróleo.
Si bien existe potencial y las cifras son prometedoras, el desafío para el desarrollo es más político que geológico.
“Países como Colombia y México han restringido en gran medida la fracturación hidráulica mediante decisiones políticas, a pesar de contar con un importante potencial de recursos. Brasil también posee cuencas no convencionales prometedoras, incluidas las de Paraná y Solimões, pero su desarrollo se ha visto limitado por restricciones normativas”.

Neuquen basin, Argentina. Photo by Carlos Macellari.
Cambios políticos y giros en las políticas
Carlos Macellari prevé que las recientes elecciones presidenciales en la región traerán cambios a la política energética nacional.
El ejemplo más claro se encuentra en Colombia, donde Abelardo de la Espriella logró una victoria ajustada sobre Iván Cepeda, el candidato respaldado por el presidente Gustavo Petro. La política energética de Petro había paralizado nuevos contratos de exploración, desviado los ingresos de los hidrocarburos hacia proyectos de energía renovable y promovido una eliminación acelerada de los combustibles fósiles.
De la Espriella, quien asumió el cargo el 7 de Agosto, ha prometido reactivar el sector de exploración y producción (E&P) de Colombia mediante la reactivación de contratos de exploración congelados, la reestructuración de la empresa estatal Ecopetrol para priorizar la exploración de hidrocarburos y la eliminación de obstáculos legales para la fracturación hidráulica.
Macellari señaló que la nueva administración podría representar un punto de inflexión importante para la industria del petróleo y el gas de Colombia, así como para la seguridad energética del país.
“El país se enfrenta a dos desafíos apremiantes: la disminución de la producción de petróleo y una creciente necesidad de gas natural interno. Al mismo tiempo, no se han adjudicado nuevos bloques de exploración en los últimos años, lo que deja a muchas empresas con carteras de exploración limitadas”.
“Si el nuevo gobierno avanza con nuevas rondas de licitación, enviará una señal importante a los inversores y ayudará a reconstruir la cartera de proyectos de exploración del país. Sin embargo, la exploración es un negocio a largo plazo. Incluso si se adjudican nuevas áreas pronto, pasarán varios años antes de que se puedan adquirir datos sísmicos, madurar prospectos, obtener permisos ambientales, perforar pozos exploratorios y, finalmente, poner en producción los nuevos descubrimientos”.
Otro aspecto positivo podría ser un entorno operativo más favorable. En los últimos años, muchos proyectos han sufrido retrasos e interrupciones debido a la incertidumbre regulatoria, las dificultades para obtener permisos y los conflictos con grupos de interés locales. Una mayor coherencia en las políticas y un respaldo institucional más sólido podrían mejorar significativamente la continuidad operativa y la confianza de los inversores.
“En general, soy optimista. Colombia posee excelentes sistemas petroleros y un considerable potencial de exploración remanente”.
“Si se logran políticas estables, condiciones de inversión competitivas y una gestión oportuna de permisos, Colombia tendrá la oportunidad de revitalizar su sector upstream (exploración y producción) y, al mismo tiempo, fortalecer su seguridad energética a largo plazo”.
Al igual que en Colombia, las elecciones conflictivas y la incertidumbre política en los vecinos Perú y Bolivia tuvieron repercusiones en los sectores energéticos de dichos países. «Tanto Perú como Bolivia ofrecen oportunidades atractivas en el segmento upstream, pero la cuestión clave en cada caso es si el clima de inversión puede mejorar lo suficiente como para liberar su potencial geológico», afirmó.
Keiko Fujimori, elegida presidenta de Perú en Junio de 2026, ha prometido adoptar un enfoque favorable a los inversores y brindar un mayor respaldo a la inversión privada en el sector de hidrocarburos.
Macellari señaló que existen zonas importantes del país que aún no han sido suficientemente exploradas, especialmente en las cuencas de antepaís, en el norte del territorio peruano y en las áreas offshore.
“La actividad exploratoria ha sido muy limitada en los últimos años; por ello, un marco regulatorio más propicio podría ayudar a reactivar la inversión en upstream”.
“No obstante, los desafíos de Perú van más allá de la geología. La lentitud en los procesos de obtención de permisos, las relaciones con las comunidades, las aprobaciones ambientales y la inestabilidad política crónica han desalentado la inversión”.
Asimismo, destacó otra cuestión relevante: el futuro de la petrolera estatal Petroperú, cuya situación financiera ha repercutido en el desarrollo del sector energético del país.
“Una propuesta de reestructuración de la empresa y la posible apertura de algunos de sus activos a la inversión privada podrían constituir un paso importante para revitalizar la industria”.
Para Carlos Macellari, Bolivia representa una oportunidad distinta.
“El país cuenta con importantes recursos de gas natural, pero ha experimentado un descenso constante en sus reservas y niveles de producción debido a la escasa actividad exploratoria durante la última década”.
El gobierno de Rodrigo Paz, que asumió el poder en Noviembre de 2025, intenta revitalizar el sector energético mediante una nueva ley de hidrocarburos diseñada para reactivar la inversión y recuperar la producción de petróleo y gas.
La iniciativa busca eliminar la discrecionalidad en los contratos actuales, establecer un marco regulatorio más claro y previsible, y fomentar la inversión, manteniendo al mismo tiempo el control estatal sobre los recursos naturales.
“La nueva ley de hidrocarburos propuesta es una señal alentadora, ya que apunta a mejorar las condiciones fiscales y atraer nuevas inversiones”.
“Si se implementa con éxito, podría ayudar a reactivar la exploración, reponer las reservas en declive y restaurar la posición de Bolivia como un importante proveedor regional de gas”.

The Villeta Formation in Colombia. Photo by Carlos Macellari.
Macellari percibe una mayor estabilidad política y económica en Brasil, cuyas elecciones presidenciales tendrán lugar en Octubre de 2026.
“Brasil siempre ha apoyado firmemente el desarrollo de la industria, por lo que creo que el país seguirá siendo atractivo para el sector de petróleo y gas offshore, independientemente de los resultados electorales; no obstante, las elecciones podrían alterar la prima de riesgo”.
Un escenario de continuidad —manteniendo las políticas del actual presidente de tendencia izquierdista, Luiz Inácio Lula da Silva— implicaría un mayor desarrollo liderado por Petrobras, un riesgo elevado de intervención política en la fijación de precios del combustible y una gestión ambiental más compleja.
Un escenario de centro-derecha probablemente mejoraría la confianza del sector privado y agilizaría los procesos regulatorios, aunque podría enfrentar resistencias sociales y ambientales, especialmente en el Margen Ecuatorial, señaló.
Fronteras offshore
Para Macellari, el Margen Ecuatorial de Brasil —en particular las cuencas de Foz do Amazonas, Pará-Maranhão y Barreirinhas— representa hoy una de las fronteras *offshore* más prometedoras del mundo.
«La actividad exploratoria en estas cuencas ha sido muy limitada en comparación con la prolífica provincia del presal brasileño; sin embargo, su potencial geológico es considerable», comentó.
“Se espera que los recientes avances regulatorios, incluida la aprobación de nuevos bloques exploratorios para futuras licitaciones por parte de la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), estimulen un renovado interés en la industria. Si la exploración resulta exitosa, esta región podría convertirse en una de las próximas grandes provincias petroleras offshore a nivel mundial”.
Carlos también identifica oportunidades más al sur a lo largo del margen, en aguas de Argentina y Uruguay.

Well in Vaca Muerta in Argentina’s Neuquen Basin. Photo by Carlos Macellari.
“No cabe duda de que el sector offshore de Argentina —particularmente el de aguas profundas— representa una de las provincias petroleras subexploradas más atractivas del mundo. Se han perforado poco más de 200 pozos de exploración en alta mar a lo largo de la plataforma continental argentina, lo que equivale aproximadamente a un pozo por cada 4.000 kilómetros cuadrados. Sin embargo, en aguas profundas, la exploración ha sido extremadamente limitada. En un área de tamaño comparable al estado estadounidense de Michigan, solo se ha perforado un único pozo de exploración”.
Una de las razones del creciente interés de la industria es la fuerte analogía geológica con el margen conjugado frente a las costas de Namibia, donde se han realizado varios descubrimientos de clase mundial de petróleo ligero y gas desde 2022.
“Antes de la apertura del Atlántico Sur, los márgenes de Argentina/Uruguay y Namibia formaban parte del mismo sistema geológico. Se cree que comparten rocas madre similares del Cretácico, y los datos sísmicos indican la presencia de yacimientos de turbiditas en aguas profundas comparables a los que han resultado tan exitosos frente a las costas de Namibia”.
“Por supuesto, las analogías geológicas son solo el punto de partida. El sistema petrolero aún debe confirmarse mediante perforaciones exploratorias. No obstante, si estos proyectos resultan exitosos, el sector offshore de Argentina podría convertirse en una de las nuevas provincias petroleras más importantes de Sudamérica”.
Además de los proyectos que acaparan los titulares, Macellari también se centra en oportunidades más sutiles.
“Otra área que me parece especialmente intrigante es la cuenca de Trujillo, frente a las costas de Perú, donde empresas como Oxy y Chevron están evaluando un proyecto en aguas profundas que no había sido perforado anteriormente”.
“Lo que hace que esta oportunidad sea especialmente interesante es que el margen de aguas profundas del Pacífico en Sudamérica ha registrado una exploración notablemente escasa en comparación con el margen del Atlántico, y un éxito allí podría abrir una provincia geológica totalmente nueva”.
Venezuela
Quizás el tema energético más comentado de 2026 sea Venezuela, país donde Carlos Macellari vivió a finales de la década de 1970 y nuevamente a finales de la de 1990.
Él identificó diversas oportunidades en Venezuela disponibles a corto, mediano y largo plazo.
- Corto plazo: Las mayores oportunidades residen en la recuperación de la producción de los yacimientos existentes. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo; sin embargo, su producción ha disminuido drásticamente desde sus máximos históricos debido a décadas de falta de inversión, desafíos operativos y acceso limitado a capital y tecnología. Actualmente, la producción ronda el millón de barriles diarios, una cifra muy inferior a su pico histórico. Esto genera un potencial significativo para lograr avances relativamente rápidos mediante lo que en la industria se conoce a menudo como “victorias rápidas”: rehabilitar instalaciones existentes, reactivar pozos cerrados, optimizar sistemas de producción y aplicar técnicas modernas de gestión de yacimientos. Se trata de inversiones capaces de generar aumentos sustanciales en la producción en un plazo relativamente corto.
- Medio plazo: “Veo un potencial considerable en la exploración de áreas cercanas a campos existentes. Uno de los principios fundamentales de la geología petrolera es que los nuevos descubrimientos suelen producirse cerca de los campos ya conocidos. Mediante la aplicación de imágenes sísmicas modernas, una interpretación geofísica avanzada y tecnologías de perforación mejoradas, podría ser posible identificar nuevas acumulaciones y ampliar los límites productivos de los campos existentes”.
- Largo plazo: Venezuela sigue ofreciendo un potencial sustancial para la exploración en áreas de frontera, especialmente en el ámbito offshore. El gigantesco descubrimiento de gas en el campo Perla, en el Golfo de Venezuela, demostró la existencia de un sistema petrolero de clase mundial. La pregunta evidente es si quedan acumulaciones similares por descubrir en otras zonas del margen venezolano. “Dada la dotación geológica del país, creo que esa posibilidad ciertamente existe”.
Macellari indicó que los terremotos del 24 de Junio no parecen haber tenido un impacto significativo en la producción de petróleo ni en las exportaciones de crudo de Venezuela.
“El efecto principal se produjo en el sector downstream (refinación y comercialización), donde los cortes temporales de electricidad interrumpieron las operaciones de las refinerías, aumentando el riesgo de desabastecimiento interno de combustible y poniendo de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura energética del país. Afortunadamente, no hubo indicios de daños importantes en los campos de producción ni en las instalaciones de exportación”.
De cara al futuro, considera que las consecuencias indirectas del desastre podrían ser más significativas que el impacto operativo inmediato.
“Las labores de reconstrucción requerirán recursos financieros sustanciales en un momento en que Venezuela también busca reconstruir su industria de petróleo y gas. En consecuencia, es probable que aumente la competencia por una inversión pública limitada, lo que hará que la inversión privada y extranjera cobre aún más importancia para recuperar la capacidad productiva y fomentar el crecimiento a largo plazo”.
Energías renovables
El presidente de la Regió América Latina y El Caribe de la AAPG señaló que el auge del sector de exploración y producción (E&P) en la región de América Latina y el Caribe convive con una sólida cartera de energías renovables.

Rig in Lake Maracaibo in Venezuela. Photo provided by Carlos Macellari.
“América Latina ha sido líder mundial en energías renovables durante décadas, en gran medida gracias a su amplio uso de la energía hidroeléctrica”.
“Países como Costa Rica y Uruguay, que cuentan con recursos limitados de hidrocarburos, han invertido considerablemente en generación renovable y hoy obtienen casi toda su electricidad de fuentes renovables, incluidas la hidroeléctrica, la eólica, la solar y la geotérmica”.
Brasil también se ha convertido en un actor clave, con inversiones sustanciales en energía eólica y solar, al tiempo que sigue liderando la producción y el uso de biocombustibles.
Asimismo, Chile, Argentina y Bolivia poseen algunas de las mayores reservas mundiales de minerales críticos como el litio y el cobre, esenciales para las baterías, los vehículos eléctricos y la transición energética en general.
“Aunque la adopción de vehículos eléctricos ha sido más lenta que en otras regiones, la energía renovable ya representa una parte significativa de la matriz eléctrica en muchos países latinoamericanos y seguirá creciendo”.
Inversión futura
La inversión en la región aumentó de manera constante durante la última década. Rystad Energy informó de un incremento del 99 % en los gastos de capital (CAPEX) destinados a exploración por parte de las principales compañías de petróleo y gas en Sudamérica entre 2015 y 2025. Estas grandes empresas redujeron su inversión en exploración en todas las demás regiones del mundo durante el mismo periodo.
“Si bien existen características comunes a toda América Latina, cada país tiene su propio marco regulatorio, régimen fiscal, proceso de obtención de permisos, dinámicas sociales, cultura empresarial y, por supuesto, una geología única”, señaló Macellari. “No existe una estrategia única que funcione para toda la región”.
Carlos Macellari finaliza “En última instancia, las empresas que triunfan en América Latina son aquellas que adoptan una perspectiva a largo plazo. La región ofrece un potencial geológico excepcional, pero aprovecharlo requiere paciencia, vinculación local, excelencia técnica y un compromiso genuino con un desarrollo responsable y sostenible”.
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