Mi blog de Marzo 25, 2023

Rafael Ramirez es sinonimo de desverguenza

Por Gustavo Coronel


 

Realmente, nunca habíamos visto una exhibición tan descarada de desvergüenza como la contenida en esta entrevista.  Desvergüenza es un término que posee un amplio significado y ninguno es bueno. Es, esencialmente, el no preocuparse en lo más mínimo por lo que la gente opina sobre la persona en sus intentos de absurda sobrevaloración.  Algunos de sus sinónimos son: descaro, insolencia, desfachatez, atrevimiento, cinismo, deshonestidad, impudicia, indecencia.

Todos esos calificativos expresan sin exagerar lo que representa esta entrevista, en la cual Rafael Ramírez pretende regresar al país que ayudó a destruir como un demócrata, como si no hubiera quebrado el inmenso plato de PDVSA.

Veamos algunas de las desvergonzadas aseveraciones que hace Ramírez en esta entrevista:

  • por primera vez se muestra una fisura en el madurismo y eso es bueno para el país, para todos nosotros los que aspiramos un cambio político, que queremos volver a nuestra patria, recomponer el país, dijo en una entrevista con Monitoreamos.com”.

Ramírez dice que desea regresar a Venezuela a recomponer el país, pero quienes están calificados para recomponer el país no pueden ser los mismos quienes la destruyeron. Y Rafael Ramírez es uno de los tres o cuatro principales culpables de la ruina de Venezuela, desde su posición en PDVSA y el ministerio por largos años. Convirtió a la empresa petrolera, de ser una de las más importantes del mundo a ser una guarida de ladrones e incompetentes, a ser una quincalla importadora de comida podrida, puso la empresa en manos de un proyecto político represivo y acomplejado, vio caer la producción petrolera, armó una pandilla de lavadores de dinero robado que hoy andan por todo el mundo huyendo de la justicia mientras su cómplice mayor, el primo Diego, está preso en Venezuela.

Los desmanes operativos, políticos, legales, y financieros  de Rafael Ramírez en PDVSA están ampliamente documentados en numerosos documentos públicos, incluyendo el libro “Quien Destruyó PDVSA”,  editado por Eddie Ramírez y el suscrito, en el cual se detallan no menos de 20 crímenes cometidos por Ramírez contra PDVSA y la nación.

Lo reto a debatir públicamente su comportamiento en esa empresa. 

  • Ramírez: “hay que buscar una candidatura que sea unitaria. Claro, cada quién puede lanzar su candidatura, el de la oposición, un chavista, yo mismo… eso puede suceder. Lo importante es que al final nos pongamos de acuerdo en que un solo candidato enfrente a Maduro”. 

En este párrafo Ramírez tiene la osadía de auto-postularse como candidato único contra Maduro, quien es un candidato del chavismo, precisamente cuando él – Ramírez –  es uno de los representantes del chavismo que hundió al país. El intento de deslindar al paracaidista del chofer de autobús es grotesco. Quien puso a Maduro en el poder fue Chávez. Quienes acompañan a Maduro en su horrorosa labor de destrucción nacional son – en su gran mayoría –  los mismos que acompañaban a Chávez, con algunas excepciones como Ramírez, Giordani, Navarro y otros, quienes fueron purgados por el nuevo régimen en respuesta a rencillas internas. Aún purgado, Ramírez conserva los mismos anhelos destructores que lo llevaron, en PDVSA, a ser demandados por ExxonMobil y por ConocoPhilips, con desastrosas consecuencias para el país, que le entregaron en actos de traición a la nación petróleo gratis a la Cuba castrista o le enviaron paquetes de dinero petrolero a las FARC, a Evo Morales en Bolivia y a los Kirchner en Argentina.

¿A quién pretende Ramírez engañar? Por tratar de hacerlo digo que su nombre es sinónimo de desvergüenza;

  • “Dice Ramírez: …. como ejemplo la unión de diversos sectores de la unión venezolana para derrocar a la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958. Ahí estaban los adecos, los comunistas, los copeyanos. El tema era el anti pérezjimenismo. Aquí es el antimadurismo, todos tenemos que estar contra eso”.

Este ejemplo no es válido. En Venezuela las fuerzas democráticas se unieron para derrocar al dictador militar Pérez Jiménez. Lo que Ramírez propone, con desfachatez, es unir a los demócratas con el chavismo desplazado por Maduro, como si ese chavismo desplazado por Maduro fuese equivalente moral de los demócratas, como si por estar purgado Ramírez hubiese dejado de ser autocrático, abusivo y anti-nacional. Se requiere una audacia sin límites para sugerir que los chavistas purgados por otro bellaco se hayan purificado.

No. Siguen siendo los mismos que arruinaron a Venezuela y merecen la cárcel.  Nunca olviden el discurso de Ramírez en PDVSA amenazando a quienes no sean chavistas con caerle a cara….

  • Dice Ramírez: “Lo que no podemos hacer más nunca es que una mitad del país vaya contra la otra mitad…  la oposición sólo representa un 20 o 30% de la población. La gran mayoría nacional no tiene ninguna filiación política,… Aquí tenemos que buscar un acuerdo sobre la crisis humanitaria, el rescate de la industria petrolera, la Constitución y las leyes, respeto a los derechos humanos, liberación de los presos políticos, y ponernos a trabajar juntos”.

En este párrafo Ramírez hace una cuenta falsa cuando dice que se trata de la mitad del país contra la otra mitad. Es falsa porque quienes no siguen al G3 no son chavistas sino opositores al chavismo que no se sienten representados por la llamada oposición organizada en el G3.

Lo que queda hoy del Chávez muerto es un mito a lo Perón y, además, su legado que es el régimen de Maduro, el cual no tiene más de un 20% de apoyo. El purgado Ramírez ya no tiene acceso al saqueo de Venezuela pero ello no lo convierte en un demócrata. 

  • Dice Ramírez: “La corrupción siempre ha estado presente en Venezuela… Yo tengo la tranquilidad de que mi gestión está perfectamente auditada. Fue sometida a todos los procesos de fiscalización de control del Estado… Siempre he dicho que el que haya cometido un acto de corrupción tiene que asumir su responsabilidad, porque es un acto personalísimo. Oye, pero (en mi gestión) estaban vigente todos los sistemas de control, estaban vigentes todos los mecanismos de rendición de cuentas. Yo reivindico lo que hicimos en PDVSA”.

Miente con descaro. Cuando la Asamblea Nacional lo acusó de corrupción, documentando una pérdida de once mil millones de dólares (se quedó muy corta), el tribunal supremo de justicia en manos del chavismo emitió una decisión arbitraria que impidió que lo investigaran. La corrupción de las gabarras de perforación Aban Pearl y de Petrosaudí, los tanqueros nunca construidos, los contratos dados a dedo a los bolichicos, a Wilmer Ruperti, el desastre de Bariven y de PDVAL, los seguros de PDVSA y mucho más, todo ello monta a millones de dólares, dinero hoy en  manos de los  miembros de la pandilla Ramírez. 

La entrevista termina con la repetición por parte de Ramírez de: “cada quién puede lanzar su candidatura, el de la oposición, un chavista, yo mismo… “.

Yo espero que Venezuela no haya llegado al extremo de indiferencia ciudadana  que haga posible una candidatura como la de este funesto personaje.

VER TAMBIEN EN:

https://www.costadelsolfm.org/2023/03/25/rafael-ramirez-es-sinonimo-de-desverguenza-por-gustavo-coronel/

Publicado por Gustavo Coronel