
Oct 19, 2026
MCM SE DESMARCA
Las recientes declaraciones de la líder de las fuerzas democráticas venezolanas, concedidas a The New York Times, marcan un hito de coherencia ética y soberanía nacional en un escenario geopolítico complejo.
Aquiles A. Prieto
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Al cuestionar abiertamente el pacto energético impulsado entre la administración de los MAGA y la doble dictadura que nos desgobierna, MCM no sólo defiende la riqueza del subsuelo nacional, sino que traza una línea inquebrantable entre el pragmatismo corporativo y la verdadera justicia institucional que reclama el país.
El núcleo de la postura de la lidereza venezolana radica en su transparencia y el respeto a la soberanía popular. La concesión de cerca de una quinta parte de las reservas de crudo del país a firmas como North American Blue Energy Partners (NABEP), de muy cuestionada reputación técnica y financiera, representa un acuerdo a puerta cerrada que esquiva la contraloría de los ciudadanos y los canales legítimos del Estado.
Al calificar esta operación de “corrupción obscena” y señalar a un inescrupuloso personaje, como uno de los responsables históricos del colapso del sistema eléctrico nacional, debido a contratos irregulares, la líder nacional recuerda al mundo que el futuro de Venezuela no es una mercancía transable para aliviar urgencias geopolíticas externas.
Desmarcarse de las decisiones de la Casa Blanca, bajo la actual administración, demuestra que el movimiento cívico que lidera MCM posee autonomía propia. No se trata de un rechazo a la inversión internacional ni a la histórica alianza estratégica con los Estados Unidos, socios fundamentales en la reconstrucción de Venezuela.
Por el contrario, la ganadora del Premio Nobel de la Paz ha sido categórica. Un futuro gobierno democrático respetará plenamente todos los contratos petroleros y energéticos, siempre y cuando, cumplan de manera estricta con la legislación venezolana y los principios de rendición de cuentas.
La viabilidad de cualquier negocio a largo plazo en el país depende de la seguridad jurídica, un atributo que sólo puede otorgar un gobierno legítimo elegido por el voto popular. Los acuerdos firmados al margen de la voluntad ciudadana y que benefician a actores señalados por irregularidades financieras carecen de base institucional duradera.
La exclusión de MCM de las mesas de negociación que actualmente se desarrollan en una base militar bajo la mirada escrutadora de dos mil generales, confirma que se pretende avanzar en una transición meramente acomodaticia y lúgubre, dejando de lado las exigencias de cambio democrático profundo.
Con un respaldo popular contundente, reflejado en sondeos recientes que la sitúan con el 81% de apoyo frente al 9% de la involución socialista del siglo XXI, el liderazgo de MCM resulta insustituible para canalizar una verdadera estabilidad regional. Su firmeza actual resguarda el patrimonio de la República y garantiza que, cuando ocurra la restitución democrática, los recursos del país se utilicen para sacar a la población de la pobreza y refundar un Estado de derecho inalienable. Bien MCM…muy bien!
No hay tiempo que perder…en Venezuela es la cosa!
Aquiles A. Prieto