Luz Stella Murgas, Naturgas; Pablo Ferragut, Arpel; Andrea Stegher, Int´l Gas Union; Guido Maiulini, OLACDE

Jun 03, 2026

ARPEL 2026

Desarrollo del gas en América Latina y el Caribe

Recursos de gas posicionan a América Latina y el Caribe en una nueva fase de expansión energética: descarbonización, transporte y crecimiento socio-económico

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El documento ha sido elaborado conjuntamente por la Unión Internacional del Gas (IGU), la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe (ARPEL) y la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE).

El reporte detalla que América Latina y el Caribe tienen un gran potencial geológico con vastos recursos energéticos. Sin embargo, en 2024 representaron solo el 5% de la producción mundial de gas, según el reporte que se presentó en exclusiva este martes. Para reducir esta brecha y avanzar en la integración energética regional, el documento estima que se requerirán inversiones superiores a los US$ 10.000 millones destinadas a la construcción y ampliación de gasoductos de integración.

Al mismo tiempo, se advierte que para monetizar las reservas, movilizar capital público y privado y contar con mecanismos de financiación mixta y el apoyo de bancos multilaterales de desarrollo, es esencial que los marcos jurídicos y las reglas del sector trasciendan los ciclos políticos y los cambios de gobierno. 

A su vez, el reporte plantea que las reservas de Vaca Muerta, junto con otros proyectos marítimos convencionales y los yacimientos presalinos de Brasil, podrían iniciar una nueva fase de expansión energética en el Cono Sur. A esto se suman la producción consolidada de países como Venezuela, Bolivia, Perú y Trinidad y Tobago, así como nuevos frentes exploratorios en Guyana y Surinam.

Este avance podría generar beneficios directos para Argentina al reducir sus importaciones de GNL y aumentar sus exportaciones, con el potencial de convertirse en un actor de peso en el mercado mundial de GNL. A nivel regional, el gas argentino impulsaría la reindustrialización de Brasil con precios competitivos, permitiría a Bolivia monetizar su infraestructura ociosa mediante peajes de transporte, y ofrecería a Chile y Uruguay una alternativa más económica que el GNL importado. 

El rol del gas en la descarbonización

El reporte sostiene que el gas permite reducir rápidamente las emisiones al sustituir a los combustibles con mayor intensidad de carbono en la generación térmica. Según el informe del IPCC, el uso del gas permite reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en aproximadamente un 24%, un 28% y un 42% por unidad de energía primaria al sustituir al diésel, el fuel oil y el carbón en la generación de electricidad, respectivamente.

Además, el gas actúa como el respaldo indispensable para las energías renovables variables (solar y eólica), especialmente ante crisis hídricas como ocurrió en Brasil en 2021, donde la generación de gas tuvo que duplicarse para evitar cortes de suministro.

Esta sustitución es especialmente relevante en varios países de América Central y el Caribe, donde los sistemas eléctricos siguen dependiendo en gran medida de los derivados del petróleo. Países como Granada, Haití, Barbados, Cuba, Nicaragua, Belice, Guyana y Surinam dependen de estos combustibles líquidos para más del 50% de su producción de electricidad. En estos sistemas, el cambio al gas puede aportar beneficios medioambientales y económicos inmediatos sin requerir grandes cambios estructurales en el funcionamiento del sistema eléctrico. 

El rol del gas en el transporte

En el sector del transporte pesado, el cambio hacia el Gas Natural Comprimido (GNC) y Gas Natural Licuado (GNL) ofrece una reducción de emisiones del 20%, presentándose como una solución comercialmente disponible para avanzar en la descarbonización del sector. Si bien combustibles bajos en carbono como el metanol, el amoníaco y el hidrógeno presentan un potencial prometedor a futuro, el reporte señala que tanto las tecnologías como la infraestructura necesaria para su desarrollo, enfrentan desafíos de madurez y escalabilidad. 

Desde la perspectiva de la oferta, la monetización de las reservas de gas de la región puede impulsar el crecimiento económico, fortalecer la balanza comercial mediante el aumento de las exportaciones y la reducción de las importaciones, y apoyar el desarrollo social al ampliar el acceso a una energía más limpia, asequible y fiable.

 Un ejemplo concreto es lo que ocurrió en Colombia, donde el Índice de Pobreza Energética Multidimensional (IMPE), elaborado por Promigas, indica que entre 2022 y 2024 la incidencia de la pobreza energética en el país disminuyó del 16,9% al 15,4%, lo que equivale a 300.000 personas, demostrando que el acceso a energía asequible mejora directamente la calidad de vida. 

Además, la integración de gases renovables como el biometano puede fortalecer el desarrollo local, generar oportunidades de ingresos en las zonas rurales, mejorar la gestión de residuos y reducir las emisiones, al tiempo que se aprovecha la infraestructura existente. 

Sobre el reporte “Oportunidades para el desarrollo del gas en América Latina y el Caribe”

El objetivo del informe es contribuir de manera constructiva al diálogo internacional sobre energía, destacando el papel que el gas puede desempeñar para apoyar la transición energética de la región, fortalecer la seguridad energética y fomentar el desarrollo socioeconómico sostenible.

Su elaboración ha contado con consultas a empresas líderes del sector, asociaciones nacionales de gas y expertos regionales, lo que refleja una amplia perspectiva de la industria sobre las oportunidades y los retos a los que se enfrenta el sector del gas en la región. 

GAS NATURAL Y PETRÓLEO: CEOs COINCIDEN EN EL DESAFÍO DE CONVERTIR EL POTENCIAL REGIONAL EN ABASTECIMIENTO CONFIABLE

El debate del petróleo y el gas natural regional ya no pasa por los recursos, sino por las condiciones que se necesitan para desarrollarlos y convertirlos en suministro confiable y de largo plazo. En paneles separados de la Conferencia ARPEL 2026, los referentes del sector petrolero y del gas coincidieron en que la eficiencia, infraestructura y reglas claras permitirán que los proyectos sirvan para garantizar la seguridad energética regional y ser relevantes a escala global.

En el marco de la segunda jornada de la Conferencia ARPEL 2026 en Buenos Aires, por un lado, el Panel de CEOs de petróleo, conformado por Julio Friedmann de ENAP, Nicolás Spinelli de ANCAP, Ricardo Hösel de Oldelval, Felipe Bayón de GeoPark y Carlos Gilardone de Quintana Energy, moderado por Ernesto López Anadónde IAPG , se centró en analizar el presente y futuro del sector en la región y dejó como eje central que la industria atraviesa un momento de oportunidades, pero con desafíos estructurales que obligan a priorizar competitividad, infraestructura y estabilidad regulatoria. 

Por su parte, el panel de CEOs de empresas de gas natural, integrado por Andrés Mendizábal de TGP, Horacio Pizarro de TGN, Oscar Sardi de TGS, María Julia Aybar de Hunt Oil, Juan Manuel Rojas de Promigas, Sergio Mengoni de TotalEnergies y moderado por Victoria Terzaghi del Diario Rio Negro, dejó como principal conclusión que América Latina dispone de abundantes recursos de este energético, pero enfrenta el desafío compartido de convertir ese potencial en suministro confiable en un contexto global de alta demanda y tensiones geopolíticas. Los ejecutivos coincidieron en que la seguridad energética pasa por avanzar en diversificación de fuentes, resiliencia frente a shocks de precios y abastecimiento, y marcos regulatorios que faciliten inversiones sostenidas. 

Asimismo, subrayaron que existe una oportunidad concreta para posicionar a la región —y en particular a Argentina— como proveedor relevante a escala global, aunque condicionada al desarrollo de infraestructura, ampliación de redes y consolidación de los mercados internos. En esa línea, remarcaron la necesidad de equilibrar competencia y colaboración entre países, fortalecer la integración regional y entender el gas como parte de una “adición energética” que convivirá con otras fuentes, destacando que la coordinación público-privada y la estabilidad de reglas serán claves para transformar los recursos en crecimiento económico y seguridad de suministro.

VACA MUERTA, UN MODELO DE DESARROLLO Y EJEMPLO REPLICABLE

El desarrollo del shale argentino se consolida como un modelo replicable en América Latina, en un contexto global de mayor demanda energética y búsqueda de seguridad de suministro. Los expositores, representantes de la industria, destacaron que el desafío central no pasa por la disponibilidad de recursos, sino por la capacidad de transformarlos en producción mediante competitividad, escala, cooperación entre actores y marcos regulatorios estables que incentiven la inversión. 

El panel concluyó que el conocimiento acumulado en Vaca Muerta puede proyectarse a países como México y Colombia, siempre que existan condiciones de estabilidad, alineación público-privada y capacidad de ejecución para convertir el potencial en resultados concretos.

REFINACIÓN: MENOR CRECIMIENTO, MÁS EFICIENCIA Y GIRO HACIA LA PETROQUÍMICA MARCAN EL FUTURO DEL DOWNSTREAM

La refinación enfrenta una desaceleración estructural tras décadas de expansión y se encamina a una “planicie” de demanda, en un escenario donde el sector seguirá siendo clave, pero con bajo crecimiento. “Se equivocaron en decir transición energética; es agregar energía”, resume una de las ideas centrales, en un contexto donde el sistema global continúa dependiendo de la refinación y donde la petroquímica gana protagonismo como motor de valor —“todo, incluso los autos eléctricos, tiene petroquímica”—. Frente a este escenario, los ejes convergentes son claros: diversificación de fuentes, menor dependencia de combustibles como el diésel, electrificación, eficiencia operativa y adaptación a una demanda más compleja y cambiante.

En paralelo, tanto empresas integradas como refinadores independientes coinciden en que la competitividad estará definida por eficiencia, inversiones selectivas, flexibilidad operativa y capacidad de adaptación. La industria enfrenta márgenes más ajustados, mayor presión regulatoria y volatilidad, lo que obliga a maximizar el valor de cada barril, integrar operaciones y aprovechar tecnología, datos e inteligencia artificial. 

POLÍTICAS ENERGÉTICAS EN LA REGIÓN

América Latina se encamina a redefinir su política energética sobre la base de reformas regulatorias, desarrollo del gas natural e integración regional, en un contexto donde la seguridad energética y la estabilidad macroeconómica se vuelven condiciones clave para aprovechar sus recursos. Existe consenso en que el gas no solo actúa como respaldo sino como pilar estructural del sistema, mientras que la desregulación y el mayor protagonismo del sector privado aparecen como motores para mejorar competitividad y atraer inversiones. Al mismo tiempo, la región enfrenta el desafío de transformar su potencial en desarrollo concreto mediante reglas claras, planificación de largo plazo y cooperación entre países, consolidando una agenda común donde la integración deja de ser opcional y pasa a ser un factor decisivo para ganar escala, eficiencia y relevancia en el escenario energético global.

Quienes integraron el panel de CEOs de petróleo:

  • Julio Friedmann de ENAP.
  • Nicolás Spinelli de ANCAP. 
  • Ricardo Hösel de Oldelval.
  • Felipe Bayón de GeoPark.
  • Carlos Gilardone de Quintana Energy.

Moderador: Ernesto López Anadónde IAPG

Quienes integraron el panel de CEOs de gas natural:

  • Andrés Mendizábal de TGP.
  • Horacio Pizarro de TGN.
  • Oscar Sardi de TGS.
  • María Julia Aybar de Hunt Oil Company.
  • Juan Manuel Rojas de Promigas.
  • Sergio Mengoni de TotalEnergies.

Moderadora: Victoria Terzaghi

En el transcurso de la semana estará disponible el reporte en: Publicaciones Arpel

Contacto para más información o consultas sobre el reporte:  María Eugenia Guzmán, Relaciones Institucionales de Arpel:  meguzman@arpel.org.uy