Sep 16, 2026

Campo Lorito:

La oportunidad de innovación
El «Breakeven» que liberará al gigante de los 2.154 millones de barriles.

Juan Fernando Martinez/Consultor_2026

La noticia parecía el salvavidas perfecto para las reservas de Colombia: un megacampo en los Llanos Orientales bautizado como Lorito, con un volumen estimado en sitio de 2.154 millones de barriles. En la industria petrolera, un yacimiento de este tamaño se considera un activo estratégico de clase mundial (similar a los megaproyectos de la Faja Petrolífera del Orinoco en Venezuela o las arenas de alquitrán en Alberta, Canadá).

Pero detrás de la deslumbrante cifra de OOIP (Original Oil In Place) se esconde un petróleo extrapesado tan espeso como el asfalto (8 a 9 °API). La alegría del hallazgo se transforma entonces en una profunda preocupación logística y económica. Este artículo analiza por qué la declaración de comercialidad de Ecopetrol el 18 de junio de 2025 abre un capítulo complejo, donde la línea entre un éxito nacional y un pozo de costos milmillonarios dependerá estrictamente de la tecnología de recobro y los precios del mercado.

Factores que determinan su comercialidad

El horizonte geológico donde se aloja el masivo volumen de crudo extrapesado del nuevo Campo Lorito, son los miembros arenosos basales de la Formación Carbonera (C-7) a una profundidad aproximada de 7.000 pies. El hidrocarburo presenta características similares a las que se producen hoy en el campo Akacias.

Al ser un crudo extrapesado y extremadamente viscoso, el factor de recobro mediante métodos convencionales (solo bombear) suele ser muy bajo, usualmente entre el 5% y el 15%. Si se emplean tecnologías avanzadas de Recobro Mejorado (EOR), esta cifra puede elevarse sustancialmente, justificando las altas inversiones iniciales. Ecopetrol estima poder recuperar 250 millones de barriles (es una cifra importante), el resto del volumen se queda atrapado para siempre en la roca porque un crudo tan espeso es inmóvil. 

Costos de Producción y Logística (CAPEX y OPEX)

Extraer y mover un crudo de 8-9 °API requiere de infraestructuras muy costosas, empezando por los métodos de extracción que necesitan tecnologías térmicas como la Inyección Continua de Vapor o el drenaje por gravedad asistido por vapor (SAGD), operaciones especialmente generosas en consumo de energía y agua.

A temperatura ambiente, este crudo parece asfalto líquido. Para moverlo por oleoductos se requiere mezclarlo de forma constante con un crudo más liviano o nafta (diluente), o bien construir sistemas de tuberías con calefacción. Para comercializarlo a un precio competitivo en el mercado internacional, suele ser necesario procesarlo primero en plantas especiales (mejoradoras) para elevar artificialmente sus grados API (Upgrading) antes de enviarlo a las refinerías tradicionales.

El Margen de Descuento en el Mercado

Los crudos extra-pesados se venden con un castigo o descuento en su precio (en el rango de US $ 10 –  US $15 por barril, por su alto contenido de Azufre y metales) respecto a los marcadores internacionales como el Brent o el WTI. Esto se debe a que las refinerías gastan mucho más dinero procesándolos para obtener productos valiosos como gasolina o diésel. 

El proyecto solo será comercial financieramente si el precio internacional del petróleo se mantiene por encima del punto de equilibrio «Breakeven» estimado para este tipo de desarrollos complejos.

Presento el análisis de dos escenarios extremos para determinar su viabilidad económica:

1: Todo a favor (El caso ideal)

En este escenario, las condiciones técnicas, geográficas y de mercado se alinean perfectamente. El proyecto no solo es comercial, sino que se convierte en una de las joyas de la corona energética del país.

Geología y Extracción: El yacimiento no es afectado por la profundidad y tiene arenas con alta porosidad y permeabilidad. Se aplica con éxito la tecnología SAGD (Drenaje por Gravedad Asistido por Vapor) o Inyección Cíclica de Vapor. Al tener agua abundante en el subsuelo de los Llanos, el suministro para el vapor está garantizado y se logra un factor de recobro del 25% (525 millones de barriles recuperables). El suministro de gas es cercano o de un bloque productor vecino que produce suficiente gas natural a bajo costo para alimentar las calderas que generan el vapor.

Logística y Comercialización: El campo está cerca de las estaciones de bombeo existentes (como el Oleoducto de los Llanos – ODL). Se utiliza agua caliente o una cantidad mínima de nafta para mover el crudo por el tubo. Además, se vende directamente a las refinerías de Cartagena o Barrancabermeja, que fueron modernizadas justamente para procesar estos crudos pesados nacionales, reduciendo el costo de transporte internacional.

Resultado Económico: El costo de producción (breakeven) se sitúa alrededor de los $35 – $45 dólares por barril. Con un precio internacional del petróleo alto o estable, el proyecto genera miles de millones de dólares en ganancias y tiene una vida útil de más de 30 años.

2: Todo en contra (El peor de los casos)

En este escenario, las barreras técnicas y logísticas superan la capacidad del proyecto, haciendo que el campo sea inviable o no comercial bajo las condiciones actuales.

Geología y Extracción: El yacimiento es profundo, lo que enfría el vapor antes de llegar a la roca, o la geología está muy fracturada. Al no haber gas natural disponible, se tiene que quemar el mismo crudo pesado o importar diésel costoso para generar vapor. El factor de recobro cae al 5% (solo 105 millones de barriles recuperables de los 2.100 originales).

El problema del Agua: Las restricciones ambientales de la región impiden tomar agua de los ríos superficiales, y tratar el agua de producción del subsuelo resulta sumamente costoso debido a la alta presencia de minerales.

Colapso Logístico y Comercial: El campo está aislado físicamente. Para mover el crudo de 8-9 °API se requiere mezclarlo con un 40% de diluente (nafta). Colombia no produce suficiente nafta, por lo que hay que importarla a precio internacional y llevarla en camiones cisterna (tractomulas) hasta el campo. El oleoducto local no acepta este crudo porque satura el sistema. El crudo debe venderse en el exterior con un castigo de precio enorme respecto al Brent.

Resultado Económico: El costo de producción se dispara por encima de los $70 – $80 dólares por barril debido al costo del diluente y del transporte. Si el precio internacional del petróleo baja, el proyecto destruye valor inmediatamente, obligando a la empresa a cerrar los pozos y declarar el campo como «recurso no comercializable».

Balance de esta entrega. 

Para un crudo extrapesado de 8 – 9 °API en Colombia, el factor crítico que definirá la viabilidad será la infraestructura de transporte. En los Llanos, mover un barril en camión o pagar diluente importado puede devorar el margen de ganancia de cualquier campo gigante. Por el contrario, si el campo logra conectarse a la red de oleoductos existente y optimiza el uso de vapor, el tamaño de 2.154 millones de barriles de petróleo original en sitio (POES) diluirá los costos fijos y pagará con creces la inversión, transformando la rentabilidad del subsuelo en un motor de equidad social, infraestructura local y bienestar para la superficie, en total equilibrio con el medio ambiente.