Abr 06, 2026
Innovar No Es Suficiente: Hay que Alinear
Hay resultados que incomodan porque obligan a revisar lo que pensamos y asumimos. El Global Energy Innovation Index (GEII), publicado recientemente por el Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos (CFR), un think-tank independiente con sede en Nueva York, es uno de ellos.
María Ángela Capello, PhD/Red Tree Consulting
……………..
Este índice se estableció para hacer seguimiento al avance de la innovación en el sector energía a nivel global. Para ello, este índice evalúa la contribución de 39 países que constantemente avanzan e innovan tecnologías en energía. El monitoreo se hace a través de 16 indicadores organizados en tres dimensiones: conocimiento (publicaciones científicas, calidad y colaboración internacional), mercados (inversión privada en capital de riesgo e inversión pública en investigación y desarrollo) y política pública (los marcos regulatorios e institucionales que habilitan la innovación). El resultado de este año es, en buena parte, inesperado.
Finlandia, Dinamarca, Suecia y el Reino Unido dominan los primeros puestos. Noruega escala del undécimo al cuarto lugar entre 2021 y 2025. Suiza sube del décimo al quinto. España protagoniza el ascenso más llamativo del período: pasa del puesto 22 al 9, impulsada por una política pública agresiva de inversión en investigación y demostración que la coloca primera en el subíndice de política energética, aunque 34ª en conocimiento. Canadá es el único país no europeo en los que ocupan los primeros diez lugares.
Estados Unidos, la mayor economía del mundo, aparece en el puesto 13. Esto merece una reflexión especial. No porque Estados Unidos haya dejado de innovar, sino porque el valor del índice para la gran economía estadounidense revela que innovar en energía requiere algo más que músculo financiero o capacidad industrial. Requiere coherencia: que la ciencia, el mercado y la política empujen en la misma dirección y al mismo tiempo. Sabemos que los Estados Unidos ha dado pasos hacia adelante en energía, pero también hacia atrás, creando un vaivén en cuanto a sus inversiones y posturas políticas en sostenibilidad. Baset como ejemplo su adhesión y retiro (dos veces) al COP21 con consecuencias en inversiones en proyectos de investigación de CCUS y otros frentes de descarbonización en el segmento de energías fósiles, a las inversiones de investigación y tecnologías en energías alternativas a las fósiles.
El caso de China es tal vez uno de los más reveladores y el más complejo. El país asiático concentra el 45 por ciento de los artículos científicos de alta citación (referencias técnicas) en tópicos relativos al sector energía a nivel mundial. La suma de los cinco países que le siguen: Estados Unidos, India, Reino Unido, Corea del Sur y Australia, no alcanza en su conjunto el 29 por ciento del total, creando una comparación impresionante. Y sin embargo, China no lidera el índice general.
Arabia Saudita, tercera en el subíndice de conocimiento, ocupa el último puesto en el que se refiere a política. Y es un productor masivo de energía fósil, con una inversión cuantiosa en innovación que además esta aunada a las organizaciones más prestigiosas a escala global en el segmento académico.
Entonces observamos que producir ciencia no basta, como en el caso China. Tampoco explotar recursos, como en el caso de Arabia Saudita. La innovación energética que transforma economías es aquella que convierte el conocimiento en mercados, y los mercados en políticas públicas estables.
El índice también registra un dato relevante para la industria: la inversión global de capital de riesgo en startups de tecnología limpia creció un 82 por ciento entre 2020 y 2024. Esto revela que el apetito del sector privado por las soluciones energéticas del futuro es real y sostenido, algo que a mí en lo particular me entusiasma, así como seguramente entusiasmará a los lectores interesados en la sostenibilidad. Pero el propio CFR advierte que los compromisos climáticos en los 39 países incluidos en el índice, siguen siendo mayoritariamente insuficientes para acompañar ese dinamismo. La brecha entre lo que los mercados están dispuestos a financiar y lo que los gobiernos se comprometen a hacer no se ha cerrado.
¿Qué dice este mapa para los países productores de petróleo y gas en América Latina? Varias cosas, de las que ninguna nos resulta cómoda. La región no aparece entre los líderes de ningún subíndice. No porque carezca de talento científico, pues sabemos que las universidades latinoamericanas generan investigación de calidad creciente, sino porque los sistemas de innovación siguen siendo fragmentados. En la región hispanoamericana, la ciencia rara vez habla con la industria, la industria no siempre habla con la política pública, y los marcos regulatorios pocas veces premian o habilitan la experimentación. España ofrece, en ese sentido, una lección concreta: un salto de trece puestos en cuatro años es el resultado de lo que a todas luces ha sido una inversión pública sostenida, con alineación institucional.
Para los profesionales del sector energético este índice es también un espejo. La transición energética no se gana construyendo sistemas y esquemas colaborativos de innovación: universidades vinculadas a la industria, startups o emprendimientos con acceso a financiamiento efectivo, políticas que no cambien espasmódicamente dependiendo de cada elección. Ese es el terreno donde se define quién liderará la energía del siglo XXI.
El índice GEII definitivamente no resuelve la pregunta de cómo hacer la expansión energética. El índice más bien nos ayuda a reformular la pregunta, para indagar si acaso estamos construyendo los ecosistemas que hacen posible que la innovación ocurra, se escale y crezca, avanzando el sector energético.
…………..
Para saber más:
Global Energy Innovation Index — Council on Foreign Relations https://www.cfr.org/reports/global-energy-innovation-index
……………….

Sobre la autora
Maria Angela Capello, PhD, es una líder en la yuxtaposición de sostenibilidad, geociencias, equidad de género y gestión técnica en energía, integrando estos enfoques para promover una transformación ética y global del sector. Miembro Honorario de la SPE, Miembro Vitalicio de la SEG, Directora en AGI y Co-Chair en UNECE, ha sido reconocida con el título de Cavaliere por el Presidente de Italia. Es autora de más de 100 publicaciones técnicas y cuatro libros, y promueve una transformación ética y sostenible en el sector energético a nivel global, con énfasis en los países en desarrollo.
……………….
Maria Angela Capello, Ph.D.
President – Red Tree Consulting, LLC
www.redtreeconsultingllc.com
mcapello@RedTreeConsultingLLC.com
+1 (281) 967 2019 – Houston, TX, USA
Graduate Research Fellow, University of Plymouth
UNECE Co-Chair Women in Resource Management
AGI Ambassador & Board Liaison https://www.americangeosciences.org/Co-Chair SPE Energy Transition Symposium 2025
Executive Editor Sustainable Geosciences: People, Planet and Prosperity