| El mundo del trabajo cambió de manera irreversible en 2020. Lo que la pandemia del COVID-19 impuso por necesidad, trabajar desde casa, cerrar contratos por videollamada, gestionar regulaciones desde otra ciudad o incluso desde otro país, terminó consolidándose como modelo permanente. El teletrabajo se multiplicó por diez tras el inicio de la pandemia y se estabilizó en torno a un nivel cinco veces superior al nivel pre pandémico.
Hoy, servicios de consultoría técnica, asesoría legal y regulatoria, auditoría de operaciones, gestión de contratos y ventas especializadas se prestan rutinariamente de forma remota y digital en los principales mercados del mundo. La pregunta relevante para Venezuela es si el país está en condiciones de participar de esa dinámica en un momento en que su industria energética es llamada a despertar. |