A tres años de su partida

Zulay Socorro
(Sep. 30, 1957 – Jul. 11, 2016)
Directora Emérita de PETROLEUM

Por: Heglenys Perozo | Petroleum 319-Agosto 2016


 

En una especialidad de contados profesionales, Zulay sobresalió y se destacó con mucho, como la mejor y más destacada periodista petrolera de América Latina. El testimonio impreso de su obra –a la vista de todos- así lo ratifican.

Sobre la marcha y al borde del cierre de esta aciaga edición de Petroleum, queremos publicar una breve semblanza de nuestra Directora Emérita y recordar algunos episodios de su trayectoria profesional y humana, que se inicia a finales de la década de los 70 recién graduada de licenciada de comunicación social, egresada de la Facultad de Humanidades de la insigne Universidad del Zulia… sin siquiera soñar que con el tiempo se iba a convertir en una de las más destacadas –sino la más destacada- periodistas en petrolera de Venezuela y Latinoamérica.

La mayor parte de su obra periodística está registrada en las páginas de las revistas Petróleo y Tecnología (1977-1983) y Petroleum (1984-) desde Julio de 1980 hasta Abril de 1987. Tenía esa facilidad innata para advertir dónde estaba la noticia y el reportaje y en las muchas entrevistas lograba describir cabalmente a cada uno de los personajes cuya vida y obra plasmó con meticulosa exactitud, sin tergivérsalos para nada, al punto que todos, sin excepción, le expresaron su satisfacción, lo que coadyuvó a que estableciera con ellos una perdurable relación profesional de mutuo respeto y reconocimiento. Y vaya que fueron muchos eruditos de la industria petrolera tanto nacional como internacional.

Pequiven

A finales  de la década de los ´80 inició otra etapa en su carrera al desempeñarse con suma entrega y dedicación en el área de comunicaciones de la principal empresa petroquímica de Venezuela, Pequiven El Tablazo. A diario navegaba varios kilómetros en el Lago de Maracaibo a bordo de las lanchas que trasladaban al personal de la empresa desde el muelle en la avenida El Milagro de Maracaibo, hasta los Puertos de Altagracia, en la Costa Oriental del Lago. Allí en El Tablazo editó por muchos años diversas publicaciones internas y corporativas y también aportó sus conocimientos y destrezas en el manejo de lo que tanto le apasionaba, el trabajo con las comunidades.

“Cuando veía algo que le parecía contrario a los valores, iba directamente a mi oficina para que yo validara sus inquietudes o hallazgos, y la mayoría de las veces, eran acertadas. Era muy recta en su proceder y muy alegre también. En las fiestas de fin de año de El Tablazo, insistía que en el mensaje de los resultados anuales se resaltara el valor de la familia en favor al desempeño de nuestros trabajadores”, comenta Ángel Ceballos, en ese entonces Gerente General de Petroquímica El Tablazo.

Petroleum

En la petroquímica laboró hasta el 2002, cuando a raíz del control gubernamental de todas las instalaciones estatales de la industria petrolera venezolana, fue compulsiva e injustamente despedida y se queda sin trabajo por muy breve tiempo, ya que su camino se cruzaría nuevamente con Petroleum, donde permaneció hasta el 11 de Julio de este año, cuando Dios se la llevó en Sus brazos al cielo.

En la sala de redacción supo sobresalir con su peculiar pluma y estilo muy profesional de trabajar, y participó en cientos de los principales eventos y congresos petroleros realizados en las Américas.

En lo personal, si hay algo que Zulay no se permitió nunca descuidar fue su familia y su trabajo, en ese orden de prioridades transcurrió su vida. Para todos sus colegas y amigos fue una excelente compañera, ejemplo de dedicación y rectitud, de una ética profesional y personal a toda prueba. Jamás dio, ni pidió concesiones de ningún tipo y con ella uno sabía perfectamente a qué atenerse.

Hoy por hoy ella es la Directora Emérita de Petroleum y la recordaremos siempre como una profesional de altura, una mujer, íntegra, de mucha fortaleza y con una fe inquebrantable a pesar del cáncer contra el  que debió batallar por poco más de una década.

“Zulay Socorro ha sido la Directora Emérita de Petroleum y quien desde nuestros comienzos estableció los principios morales y de ética periodística que han sido el norte de esta publicación de 40 años de circulación. Jamás ha transigido ante nada y ante nadie sus principios del buen comunicador social. Doy fe que es, con mucha ventaja, la mejor periodista petrolera de América Latina”, expresa el Editor de Petroleum, Jorge Zajia.

Un legado

Desde los personajes más representativos de la industria petrolera regional e internacional hasta artistas plásticos, escultores y pintores venezolanos se apuntan en su extensa lista de entrevistas.

En las secciones “Vida y Opiniones” y posteriormente “Inteview” dialogó –entre otros personajes-, con los insignes geólogo  Aníbal Martínez e ingeniero petrolero Humberto Peñaloza; el profesor, ingeniero petrolero y máximo experto en crudos pesados S.M. Farouq Ali; el reconocido geólogo Dr. Hollis Dow Hedberg; los ex directivos de Pdvsa, José A. Giacopini Zárraga, Juan Chacín Guzmán, Brígido Natera, Juan Gabaldón Urdaneta; el ex presidente de Ecopetrol Francisco José Chona; los connotados ingenieros petroleros Efraín Barberii, Arévalo Guzmán Reyes y Rolando López Cipriani; el economista Francisco Mieres; la geóloga colombiana Elsa Jaimes Romero; los directivos de Campetrol, Margarita Villate Supelano y Rubén Lizarralde y un sin número de líderes y empresarios apostados en las principales regiones petroleras de América Latina.

“50°API” fue la columna donde logró acercar a los lectores de Petroleum con la corriente artísticas de la época de los ´80, donde destacó el perfil de figuras de la reconocida Escuela de Maracaibo, como Emerio Darío Lunar, Henry Bermúdez, Carmelo Niño, Francisco Hung, Ender Cepeda, Ángel Peña, Luis Cuevas,  Edgar Queipo, entre muchos otros.

La anterior es su obra más notable, pero también se destacó en los cientos de reportajes y artículos que escribió, de todas sus experiencias vividas en Venezuela, Colombia, Texas y otros países de la región.

La Despedida

Tras su partida, Zulay deja un vacío muy difícil de llenar en quienes tuvieron el privilegio de conocerla. Durante sus últimos años batalló con gran fe ante la adversidad, y con la fortaleza recibida de Dios, aseguraba que no temía a la muerte. Confiaba fielmente en aquella palabra en la que Jesús dijo: “El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”.

Sus restos fueron llevados al camposanto la mañana del 12 de Julio y allí en un emotivo acto la despedimos hasta la eternidad.