El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), suspenderá las rondas licitatorias de campos petroleros durante al menos dos años, según análisis de algunos expertos, publicados en el Wall Street Journal, quienes opinan que la administración de AMLO no realizará ninguna nueva ronda de petróleo durante sus seis años de mandato. El presidente electo ha anunciado también que va a revisar los 107 contratos ya adjudicados a las empresas a través de subastas en los últimos años, para verificar la corrupción, aunque ha dicho que no tratará de invalidarlos.

Además, AMLO desea revisar algunas de las leyes de energía que rigen el sector del petróleo y el gas, lo que podría alterar drásticamente el panorama para las compañías extranjeras de petróleo y gas.

Revertir las reformas sería extremadamente difícil y requeriría un cambio en la constitución del país

López Obrador desde hace mucho tiempo se ha opuesto a las reformas que pusieron fin a siete décadas de control estatal absoluto sobre el sector energético, aunque moderó su posición durante la campaña presidencial de este año. Revertir las reformas sería extremadamente difícil y requeriría un cambio en la constitución del país.

En cambio, AMLO quiere cambios legislativos más modestos, aunque significativos. El WSJ publica que él continuará con los ajustes legislativos que refuerzan el poder de la estatal Pemex, al tiempo que debilita al organismo regulador que ha seguido un enfoque tecnocrático y ha presidido las rondas de subastas petroleras en los últimos tres años.

Los cambios deseados por AMLO incluyen permitirle a Pemex elegir sus propios socios del sector privado, sin necesidad de la aprobación de los reguladores. Las reglas actuales requieren que Pemex se asocie con el mejor postor para los bloques que se ofertan. Obrador quiere que el gobierno le otorgue a Pemex bloques petroleros directamente y hacer de Pemex el único vendedor de petróleo producido por firmas privadas.