Ene 21, 2026

Shell muestra interés en Venezuela

La petrolelera angloholandesa está lista para reiniciar las inversiones en Venezuela por varios miles de millones de dólares, pero solo si la OFAC lo autoriza.

Giacomo Prandelli

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Esto es significativo por varias razones: El regreso de Shell no es solo petróleo… también es gas.

El interés de Shell incluye proyectos de gas paralizados desde hace tiempo, como el yacimiento Dragón, estimado en más de 120 mil millones de metros cúbicos de reservas recuperables, con un valor potencial de cientos de millones de dólares anuales, que anteriormente estaban bloqueados por las sanciones. 

Washington tiene la llave

Cualquier gran empresa extranjera, como Shell, BP, TotalEnergies u otras, necesita la aprobación explícita de la OFAC, y la administración estadounidense ha dicho que decidirá qué empresas tienen permiso para operar.

Exxon y otras siguen siendo cautelosas

Incluso las grandes empresas tradicionales como ExxonMobil siguen dudando, describiendo a Venezuela como un país “no apto para la inversión” sin protecciones legales duraderas y reformas a la ley de hidrocarburos.

Chevron sigue liderando el sector

Chevron es actualmente la única gran empresa estadounidense con operaciones activas.

Funcionarios de Washington han indicado que Chevron podría aumentar la producción venezolana en un 50% en 18 a 24 meses, lo que subraya su posición privilegiada.

¿Qué significa esto en 2026?

  • Estados Unidos está reasignando efectivamente los activos petroleros venezolanos, pasando de ser símbolos políticos a objeto de negociaciones comerciales con las grandes empresas globales.
  • El interés de Shell indica que las grandes empresas europeas no quieren quedarse atrás si finalmente se levantan las sanciones y se aclara la política. • Pero miles de millones de dólares en inversión dependerán de la certeza regulatoria, los marcos legales y las decisiones políticas de Estados Unidos, no solo de las reservas de petróleo.

Esta historia no se trata solo de petróleo

Se trata de control, licencias y quién tendrá la potestad de definir los incentivos a la producción en una Venezuela post-Maduro.

Si Shell decide invertir, no será porque Venezuela se haya vuelto repentinamente un país “fácil” para los negocios.

Será porque la política, la regulación y la geopolítica se alinearon para que la inversión resultara tolerable y rentable. 

Giacomo Prandelli