Guanoco Nº 78 – 1 de Agosto de 2026 

Inicio de la era petrolera en Venezuela

LXVIII Aniversario de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo y Celebración del Día Nacional del Ingeniero de Petróleo

Un legado que nos honra, un futuro que nos convoca

 

Boletín Informativo de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo

– S V I P –

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La Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo (SVIP) conmemora el 1ero de agosto, 68 años de su fundación, consolidada como la voz técnica y científica de los profesionales que han diseñado, operado y defendido el motor de los hidrocarburos del país. Fundada en 1958 y adscrita al Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV), sus fundadores comprendieron que una industria petrolera sólida, sólo podía sostenerse formando nuevas generaciones de ingenieros, fortaleciendo las universidades, promoviendo la investigación científica y consolidando una cultura técnica basada en la excelencia.

Sesenta y ocho años después, sus principios permanecen intactos y expresa en este día, su más profundo reconocimiento a todos los ingenieros de petróleo, en la celebración del Día Nacional del Ingeniero de Petróleo, tanto a quienes continúan laborando activamente en suelo nacional, como a los que forman parte de la diáspora global, dejando en alto el estándar académico y técnico de la ingeniería venezolana.

A lo largo de casi siete décadas, esta sociedad civil ha mantenido un rol activo en la evolución de la industria de los hidrocarburos nacional, a través de iniciativas emblemáticas como sus históricos Congresos de Petróleo, foros técnicos y de investigación, programas de capacitación y asesorías estratégicas, fomentando la explotación y aprovechamiento óptimos de los recursos nacionales de hidrocarburos en procura del mayor y más prolongado beneficio social y económico del país, procurando que su explotación se haga, preservando el ambiente para las generaciones futuras..

En esta ocasión, es transcendental destacar conjuntamente, que hace 112 años, el 31 de julio de 1914, se inició la era petrolera y la transformación económica de Venezuela, con la terminación exitosa del 1er pozo productor de petróleo comercial, el ZUMAQUE 1X, descubridor del Campo Mene Grande, en el municipio Baralt, estado Zulia.

En el marco de este nuevo aniversario, los ingenieros de petróleo venezolanos reafirman la urgencia de modernizar los procesos operativos, optimizar la explotación de yacimientos y avanzar hacia una transición energética sustentable. El gremio enfatiza la necesidad de incorporar nuevas tecnologías y retener el talento calificado para recuperar el sitial geopolítico que corresponde a las vastas reservas del país, con el fin de reactivar el desarrollo económico y social, menguado durante más de dos décadas. Aun frente a los complejos desafíos económicos y operativos actuales, la directiva del gremio mantiene su esfuerzo por difundir el conocimiento técnico y velar por el estricto cumplimiento de la ética profesional

El renacer de la industria exige instituciones fuertes, seguridad jurídica, transparencia, estabilidad normativa y reglas claras que permitan construir relaciones duraderas entre el Estado y la inversión privada. El país necesita una Ley de Hidrocarburos moderna, un marco regulatorio coherente, regalías e impuestos competitivos y organismos técnicos capaces de conducir con profesionalismo, los procesos de licitación y administración de los recursos energéticos.

Venezuela ya demostró en el pasado que sabe manejar la industria de los hidrocarburos. Existen experiencias exitosas que forman parte de nuestra historia y constituyen una referencia invaluable para construir el futuro. No se trata de comenzar desde cero. Se trata de recuperar aquello que funcionó, corregir lo que deba adecuarse e incorporar las mejores prácticas que hoy, exige la industria energética mundial.

Con planificación, profesionalismo y objetivos claros, Venezuela puede recuperar importantes niveles de producción, revitalizar su sistema de refinación, desarrollar plenamente su potencial gasífero, fortalecer su mercado interno y volver a ocupar un lugar relevante dentro del escenario energético internacional. 

No será una tarea sencilla. Tampoco ocurrirá de la noche a la mañana, pero la historia de la ingeniería venezolana demuestra que nunca se ha temido enfrentar los grandes desafíos y es vital, atraer nuevas inversiones para lo cual requiere capital humano calificado. Se dice que tenemos las mayores reservas del mundo en petróleo, pero también, tenemos un recurso aún más importante que cualquier yacimiento, Su Gente, miles de ingenieros, geólogos, geofísicos, perforadores, especialistas en producción, refinación, transporte, comercialización, gas, ambiente, seguridad industrial, economía petrolera y gerencia energética, quienes han acumulado durante décadas, un conocimiento que ningún libro puede reemplazar.

Muchos de ellos permanecen activos, otros continúan aportando desde la academia, muchos se encuentran fuera del país y otros disfrutan de un merecido retiro. Todos forman parte del inmenso patrimonio técnico de Venezuela. Ese conocimiento no puede perderse y la SVIP debe crear puentes entre la experiencia acumulada y las nuevas generaciones de profesionales que hoy, se forman en nuestras universidades y escuelas técnicas con el propósito de acelerar la formación técnica de jóvenes ingenieros, ante la inminente demanda del sector.

El futuro vuelve a llamar a la puerta de Venezuela y, cuando ese momento llegue, la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo estará presente, como lo ha estado desde 1958: aportando conocimiento, experiencia, institucionalidad y compromiso para que la riqueza de nuestros hidrocarburos vuelva a convertirse en bienestar, progreso y desarrollo para toda la Nación. La SVIP debe fungir como un faro ético que vigile la transparencia técnica y prevenga la discrecionalidad en los proyectos aprobados.

Puesto que las instituciones permanecen y el conocimiento trasciende las generaciones, los Ingenieros de Petróleo y de otras especialidades contribuyen grandemente, en conjunto, a la construcción de la Industria Petrolera y Venezuela volverá a necesitarlos y el futuro energético de Venezuela, también llevará la huella de quienes jamás, dejaron de creer en ella.