Ene 21, 2026

VENEZUELA: Una nueva oportunidad

Alí Moshiri, CEO de Amos, dice que el país con las reservas petroleras más grandes del mundo abre la puerta a las inversiones extranjeras para reactivar su industria.

Jamie Smyth en Nueva York, Financial Times

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El expresidente para América Latina y Africa de Chevron está recaudando 2.000 millones de dólares para proyectos petroleros en Venezuela, mientras los inversores se apresuran a responder al llamado de Donald Trump para invertir “miles de millones de dólares” en el país.

Ali declaró al Financial Times que su fondo Amos Global Energy Management ha identificado múltiples activos venezolanos y está en conversaciones con inversores institucionales para una colocación privada que impulse la inversión: “El llamado del Presidente Donald Trump a las empresas estadounidenses para reactivar la industria petrolera de Venezuela han creado una oportunidad repentina. Hemos estado anticipando este avance desde hace tiempo y nuestro memorando de colocación privada de 2.000 millones de dólares está listo, con varios objetivos de inversión identificados. He recibido una docena de llamadas en las últimas 24 horas de posibles inversores”.

 

El interés en Venezuela ha pasado de cero al 99%. 

La posición de Trump de que Washington dictaría las condiciones a los nuevos líderes de Venezuela ha planteado la posibilidad de una avalancha de empresas hacia un país que cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, lo que marca una potencial nueva era para las empresas.

La última gran apertura de las reservas de un país fue en el 2009 en Irak, donde las subastas de yacimientos petrolíferos atrajeron ofertas multimillonarias seis años después de la invasión estadounidense. 

Sin embargo, las tres principales petroleras estadounidenses han recibido con cautela el llamado de Trump a la inversión debido a la preocupación por la inestabilidad política, el historial de expropiaciones de activos en Venezuela y las enormes sumas necesarias para impulsar la producción.

Los CEOs de ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips fueron tomados por sorpresa por la acción estadounidense. Ninguno de los actores de la industria que tienen el capital y la experiencia para invertir en Venezuela fue informado ni consultado antes de la destitución de Maduro ni antes de que el presidente hiciera sus declaraciones ayer. 

La iniciativa de recaudación de fondos de Amos representa una prueba temprana del interés de Wall Street en financiar la reconstrucción de la infraestructura petrolera de Venezuela, que se ha degradado tras años de mala gestión y sanciones.

Los inversionistas tienen en la mira a Venezuela

El memorando para inversionistas preparado por Amos, al que tuvo acceso el Financial Times, está fechado en Diciembre del 2025.  Indica que el fondo tiene la intención de adquirir entre 20.000 y 50.000 barriles diarios de producción de petróleo y 500.000 barriles de reservas de la empresa petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Se prevé saldar la inversión en un plazo de cinco a siete años y un retorno de la inversión de dos veces y media.

Otro interesado en Venezuela

Harold Hamm

Harold Hamm, el magnate del petróleo del shale, declaró que su empresa, Continental Resources, consideraría invertir en Venezuela en las circunstancias adecuadas. “Si bien no tenemos planes inmediatos con respecto a Venezuela, creemos que el país tiene un potencial de recursos significativo y, con una mayor estabilidad regulatoria y gubernamental, definitivamente consideraríamos futuras inversiones”.

Alí Moshiri

Alí Moshiri ya intentó comprar activos venezolanos en el pasado. En 2022 firmó una empresa conjunta con Gramercy Funds Management para invertir en la plataforma continental del Golfo de Paria. Posteriormente, Amos acordó comprar algunos activos de petróleo y gas venezolanos propiedad de la empresa china Sinopec, pero los acuerdos fracasaron porque el fondo de inversión no pudo obtener una licencia de la administración Biden. “Ahora, con la administración Trump, que es favorable al comercio y está más orientada a la economía, estamos creando un nuevo fondo y tenemos mucha confianza”.

Fuente; Jamie Smyth/Nueva York Financial Times