Agosto 24, 2021

Opinión

¿Se estará gestando una nueva Opep?

Talibanes, ELN, Farc, cartel de los soles, carteles mexicanos pueden llegar a formar la nueva Organización de Países Exportadores de Sustancias Ilícitas, Opesi

Por: Mauricio Botero Caicedo/Las 2 Orillas-Colombia


 

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) es el principal cartel de hidrocarburos del mundo. Pero hay tres países que manejan un negocio bastante más importante: el de drogas ilícitas. Como señalaba reciente informe, “El tráfico de drogas es el negocio más ágil del planeta. Maneja miles de millones de dólares y evade a los organismos de seguridad nacionales e internacionales, se adapta a las cambiantes condiciones mucho más rápido de lo que lo hacen los gobiernos y las fuerzas de seguridad.”

Uno de esos países está en el medio oriente, Afganistán, que sigue siendo el mayor proveedor de opiáceos ilícitos del mundo y parece seguro que seguirá siéndolo, dijeron funcionarios y expertos actuales y anteriores de Estados Unidos y la ONU, antes de la toma de Kabul y la caída de Afganistán en el caos creando las condiciones para una producción ilícita de opiáceos aún mayor, lo que podría suponer una ventaja para los talibanes. “Los estupefacientes ilícitos son “la mayor industria del país, a excepción de la guerra”, dijo Barnett Rubin, antiguo asesor del Departamento de Estado sobre Afganistán. Según la Agencia de noticias Euronews, “El máximo histórico estimado de producción de opio se estableció en 2017 en 9.900 toneladas por un valor de unos 1.400 millones de dólares en ventas de los agricultores o aproximadamente el 7 % del PIB de Afganistán, informó la ONUDD. Los expertos afirman que los talibanes y los funcionarios públicos llevan mucho tiempo implicados en el tráfico de estupefacientes. Naciones Unidas y Washington sostienen que los talibanes están implicados en todas las etapas, desde la plantación de adormidera, la extracción de opio y el tráfico, hasta la recaudación de “impuestos” de los cultivadores y los laboratorios de drogas, y el cobro de tasas a los contrabandistas por los envíos con destino a África, Europa, Canadá, Rusia, Oriente Medio y otras partes de Asia.”

Colombia es sin la menor duda el principal productor de cocaína, y en unión de Venezuela son los principales exportadores de este estupefaciente del mundo

En paralelo, Colombia es sin la menor duda el principal productor de cocaína, y en unión de Venezuela son los principales exportadores de este estupefaciente del mundo, una actividad ilegal que genera multimillonarios recursos y que en los últimos 50 años ha sido el combustible que alimenta el violento conflicto de Colombia que ha dejado 260.000 muertos y millones de desplazados; y que le ha permitido a los chavistas sobrevivir durante dos décadas. El Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias de las Farc que se apartaron de un acuerdo de paz firmado en 2016 y los carteles mexicanos están involucradas en el narcotráfico en forma directa o presionando a campesinos a la siembra de hoja de coca -materia prima de la cocaína- y a la producción de la droga. Para Rafael Guarín, el consejero presidencial para la seguridad nacional, “Los mexicanos son los principales compradores de la oferta de coca que se produce en Colombia. Los mexicanos se encargan fundamentalmente de la compra, del tráfico y la venta en los Estados Unidos. El papel que ellos cumplen básicamente aquí (en Colombia) es el envío de emisarios y de negociadores y también de individuos que verifican la calidad de los estupefacientes que salen por Venezuela o que salen del Pacífico o el norte de Ecuador hacia Centroamérica y el mercado de los Estados Unidos”.

La gran pregunta es si entre estos grupos (talibanes, ELN, Farc, cartel de los soles, carteles mexicanos) pueden llegar a formar la nueva Organización de Países Exportadores de Sustancias Ilícitas, Opesi. No tengo la menor duda que, con la ayuda y apoyo de Diosdado Cabello y la elegante diplomática Delcy Rodriguez, lo pueden hacer. Los grupos terroristas islámicos saben que en Venezuela tienen un aliado y no debe ser una tarea tan difícil. ¡Manos a la obra admirado Nicolás!