Oct 04, 2021

La Recuperación Mejorada (RMH) no es la Cura Milagrosa y la Simulación de Yacimientos no es la Bala de Plata

Por Rolando García Lugo


 

La industria de gas y petróleo tiene tres características: se requieren grandes inversiones, está asociada a proyectos riesgosos y está ligada a incertidumbres, es por ello que cualquier desembolso de capital es examinado con el microscopio gerencial. Los riesgos podrían ser cuantificables y tomar acciones de mitigación; sin embargo, las incertidumbres como la volatilidad de precios o cambios políticos son difíciles de predecir. Es por ello que las decisiones sobre aprobación de proyectos son complejas y no son lineales.

Los proyectos deben ser técnicamente factibles, es decir compatibles con las características específicas del yacimiento en relación con sus propiedades de roca y fluidos. Adicionalmente los proyectos deben ser económicamente rentables, esto lleva dos vertientes: como proyecto individual debe generar ganancia y por otro lado debe competir con otros proyectos de la compañía. Adicionalmente los proyectos deben estar dentro de la capacidad financiera de la compañía y la corporación invertirá solamente en los proyectos más atractivos.

Con mucha frecuencia se escuchan recomendaciones de proyectos de recuperación mejorada (EOR/RMH) con la excusa que la tecnología existe y acelera la producción, dejando de lado la consideración económica. Los proyectos RMH son costosos, tanto en su implantación como en su mantenimiento. Por lo tanto, se debe asegurar que tengan buena rentabilidad, que esa producción incremental tenga asegurada una colocación final y que el proyecto sea compatible con el medio ambiente.

Por otro lado, a menudo también se promulga que la simulación de yacimientos es la única verdad, lo cual no es enteramente cierto. Un requisito básico para una buena simulación es que el modelo estático sea robusto, esto es que la descripción estructural, continuidad de las arenas, distribución de fluidos y propiedades de roca estén caracterizadas en detalle. Si el modelo estático es débil el resultado de la simulación será un fracaso. En relación con el modelo dinámico, pese a tener un buen cotejo histórico, esto no quiere decir que el pronóstico será acertado. La repuesta del modelo es solo una posible solución, de una combinación de ecuaciones y parámetros. Es por todo lo anterior que, entre otros detalles, los planes de RMH requieren de proyectos pilotos para que puedan ser considerados en la cuantificación de reservas.

Cuando se juntan la simulación de yacimientos, la economía del proyecto y la decisión gerencial se tiene un ciclo como el de la siguiente figura:

Una vez analizado los CAPEXs, OPEXs, el pronóstico de producción y la predicción de precios, es cuando la gerencia toma la decisión sobre el proyecto, lo cual puede ir desde: rechazarlo, re analizar el proyecto con información adicional, suspender la decisión hasta el próximo ciclo de planificación o aprobar el proyecto para que pase a la siguiente fase y así competir con otras propuestas de la corporación.

Adicional al costo, otra consideración para los proyectos RMH, es la disponibilidad de los recursos para la inyección de fluidos, llámense polímeros, CO2, hidrógeno, agua o gas natural. Por ejemplo, un posible proyecto de inyección de inyección continua de vapor que tenga una duración de unos 25 años, para producir unos 150 mil barriles por día (b/d) de petróleo, requeriría una tasa de gas natural unos 157 millones de pies cúbicos por día (PC/d) y unos 217 mil b/d de agua para generar el vapor. Al final del proyecto se habrá requerido 1,3*1012 PC y 1,8*109 barriles de agua. Si no se tiene certeza que se disponen de esos recursos para generar vapor, se tendrá que cancelar el proyecto o redimensionarlo hasta hacerlo técnicamente factible y económicamente rentable.

Lo anterior no es un cuestionamiento en contra de la simulación o de los proyectos de recuperación mejorada, porque de hecho eso es lo que hacemos los ingenieros de yacimiento, es solo un recordatorio que la industria del petróleo es casi cualquier cosa, menos una junta de beneficencia y la gerencia es siempre adversa al riesgo, por ello los proyectos deben ser factibles de realizar, tanto física como económicamente y recordar que un tipo de proyecto exitoso en Canadá, por decir algún sitio, no significa que sea adecuado para las condiciones en Venezuela.

………………………………

Rolando García Lugo

Rolando Alberto García Lugo

Maestría de Ingeniería (MENG) en Gerencia de Ingeniería en la Universidad de Alberta, Canadá, junio de 1997. Ingeniero de Petróleo de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Caracas, enero de 1978.

 

 

Faja Petrolífera del Orinoco (FPO). Retos y Riesgos Genéricos