El petróleo a $100

es tiempo pasado

 

Jorge Zajia

Jorge Zajia | Editor in Chief

El Chairman de la Agencia Internacional de Energía, IEA, afirmó que el pico de la producción de crudo –el famoso “peak oil” de Hubbert- ocurrió en el 2006; lo cual luce como un dislate a la luz de los últimos acontecimientos que dicen en voz muy alta que las fuentes del carburante por excelencia de nuestro días son tan abundantes que se puede decir que son infinitas, pues las entrañas de la tierra todavía van a contener mucho petróleo cuando este ya deje de ser importante y útil a la humanidad. Como lo es hoy la leña o el carbón vegetal, por ejemplo.

Sin embargo todavía hay quienes afirman que el pico de la producción mundial ocurrirá alrededor del 2030, justo dentro de unos 20 años. Ese pronóstico nos retrotrae a principios de la década de los 80 del siglo pasado, cuando cundió el pánico mundial, pues –en base a estudios muy serios de la IEA, la U. de Pensilvania y la CIA, entre otros-, se pronosticó que las reservas del oro negro apenas alcanzarían a unos 20 años y que los yacimientos de petróleo y gas estarían totalmente agotados, secos, en el año 2000.

Ahora se invirtieron los pronósticos gracias al desarrollo de las grandes, inmensas, reservas de hidrocarburos contenidas en lo que se ha dado por llamar yacimientos no convencionales; las que se suman a los ingentes recursos contenidos en áreas nunca soñadas como son los reservorios en aguas súper profundas y en lugares en tierra muy inhóspitos como las selvas amazónicas y las heladas llanuras de Alaska y Siberia.

En fin, con un petróleo coqueteando con los 100 dólares por barril todas las naciones del orbe se lanzaron en una febril carrera en pos de incrementar sus reservas y su producción de hidrocarburos cuyos resultados están a la vista. Prácticamente todas las cuencas sedimentarias del planeta están saturadas de petróleo y gas y los únicos requisitos para su explotación son la tecnología, cuyos desarrollo ha sido particularmente fabuloso, y el dinero, que nunca falta a la hora de financiar proyectos que garanticen jugosas ganancias.

El resultado principal de esta situación es que en la actualidad el mercado tiene más oferta que demanda de petróleo y gas, en un escenario por demás complicado por los tristes e indeseables acontecimientos que amenazan la paz mundial. Eso explica el desplome en caída libre de los precios desde los 105 dólares por barril en Junio hasta los 85 de mediados de Octubre, al momento de escribir esta nota editorial, con tendencia a seguir bajando.

Los hacedores de opinión, o una parte muy importante de los analistas energéticos, afirman con propiedad y conocimiento de causa que el petróleo a 100 dólares por barril es una cuestión del pasado, una quimera. Por supuesto que esa es una mala noticia para todos, porque la experiencia indica que un ambiente de precios bajos del petróleo afecta todas las ramas de la economía y como solían decir en las pasadas crisis de precios “… hasta el barbero de la esquina, ve disminuido sus ingresos”.

Publicado en: PETROLEUM 298 | Noviembre 2014